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lunes, 4 de marzo de 2019

La necesidad de fichar a un Quarterback es necesaria (Fuente: NFL)
Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-




La NFL ha vuelto a tener acción esta última semana con las actuaciones de los prospectos en el Lucas Oil Stadium de Indianápolis. Los NFL Combine se han vuelto parte importante de la Liga, donde indirectamente las negociaciones para conseguir a una futura estrella que permita llevar a tu equipo a postemporada, han comenzado. Lamentablemente no para Denver. Su Gerente General, John Elway consigue un nuevo fichaje para el equipo en ofensiva, intenta mantener a otro que ya tiene, pero ¿Dónde está la necesidad de aprovechar lo nuevo en una de las posiciones más duras de conseguir para los Broncos?

¿Es necesario conseguir a alguien en el draft de este año en esa posición? Claramente que sí, y perder la oportunidad que tiene ahora, sería uno de los nuevos fracasos que el ex ídolo ha tomado luego de la salida de Peyton Manning. Y esto es algo de lo que veníamos hablando desde hace tiempo: Los Broncos sin Manning se han ido en picada y es necesario un reemplazo. John Elway parece que se olvidó que el equipo no tiene quarterbacks y que su opción a “corto plazo” como Flacco es eso: Una opción a Corto Plazo. Por otro lado, en medio de esta novela tenemos que incluir a Case Keenum. Y todo debería pintar para que Keenum dejara el equipo para integrar a uno nuevo procedente del Draft, pero no:

"Mi preferencia sería que se quedara" - John Elway sobre Case Keenum

No es que en este artículo se tenga que ver a Keenum como “el que se tiene que ir por que sí”, pero el tema es que la situación actual de Denver necesita que no continúe más en el equipo. Sin embargo, con estos comentarios la pregunta ahora es ¿era necesario hacer esto luego de haber entrado en negociaciones previas con dos prospectos? Solo para dibujar aún más las cosas: uno de los dos es el actual Heisman, Kyler Murray, que tras la última semana queda más para los Giants que para los Broncos (al punto que ya tuvo una pregunta de cómo llegaría a jugar con Odell Beckham Jr en Nueva York). A este punto ya es fácil anunciar que John Elway ha perdido las riendas de Denver luego de haberla llevado al cénit hace dos temporadas. Los Broncos han llegado al punto en el que solo ha conocido números en rojo estas últimas dos temporadas por primera vez desde los setenta. Una franquicia que solo es salvada por una defensiva que no ha cambiado mucho del mismo juego que nos ilusionó en San Francisco, en aquellos tiempos del Super Bowl 50. Una franquicia que pide a gritos una renovación y entender que las “opciones a corto plazo” son eso, pero parece que este año seguirá por el mismo camino. Por favor, enviar esto a John Elway. Tiene menos de un mes para salvar la franquicia que maneja.

jueves, 7 de febrero de 2019

No se preocupe. The Times-Picayune de Nueva Orleans, yo, (y posiblemente usted también) se pregunte si hubo algo el domingo 3 de febrero (Fuente: The Times-Picayune).


Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-

Si ha venido a leer algún análisis acerca de qué tan grande es la dinastía de los Patriots, no es esta columna. Si ha venido a leer sobre qué tan bueno ha sido el Halftime Show, tampoco es esta columna. O aún mejor, si ha venido leer sobre un análisis de los comerciales, voy a hacérmelas que vi el Kitten Bowl en Hallmark. La verdad es que por qué vamos a hacer una columna del gran juego de Tom Brady cuando no lo fue (y ojo, que no soy un hater de Brady, que de ese punto hablamos hace dos semanas), o mejor aún, analizar la gran ofensiva de los dos equipos, cuando los Pats venían de capa caída desde el duelo ante Kansas City y los Rams clasificaron por un regalo (en un partido, claro está, donde hasta los mismos Saints apoyaron en ese momento). La meta de la columna de esta semana es realmente tampoco analizar el partido desde el punto de vista no defensivo-ofensivo, ni tampoco de las estadísticas (que podría darle a ustedes la impresión que Peyton Manning es mejor que su hermano Eli, obviando aquel duelo de los Broncos ante los Seahawks hace cuatro fatídicos años para los fanáticos de las montañas rocosas), sino desde los factores que han conducido a que la edición 53 del Super Domingo sea considerado uno de los peores de la historia.

El Drake Sports Curse (del cual no pondré la imagen para no salar esta humilde columna) pudo haber salado una final que ya se veía con varios errores desde el punto de vista defensivo como ofensivo. Tom Brady lanzando un balón interceptado en el primer drive era la primera alarma de la cual algo no andaba bien. Luego, los Rams buscaron jugársela en la cuarta oportunidad con ese fake punt que no llegó a nada porque se les acabó el tiempo, provocó que, perdieran una oportunidad de sorprender a los Pats, además de salvarlos, debido a que fácilmente esa jugada podía ser señalada por una false start por parte de los de Nueva Inglaterra. Punt para ese drive, devolución para el equipo con la dinastía más grande en estos momentos.

La única acción de peligro en el primer tiempo fue el comercial de Olay, y ni eso, que en los Teaser salían mejor (Fuente: Olay)
Este hecho se repitió en todo momento del primer tiempo. Creo que la única jugada que tuvo más miedo fue el comercial de Olay que la ofensiva de los Patriots (salvo el field goal). El segundo tiempo llegó como vino, hasta la jugada del field goal de los Rams. Muchos pensamos que esto ya iba a comenzar un partido distinto del que iniciamos a las 6:40 pm ET, pero ya eran alrededor de las 8:40 pm ET y no cambiaba en nada el panorama. Brady consigue un pase largo de 27 yardas a Gronkowski en el último periodo y llegamos al primer redzone de la noche. Sí, parece difícil de leer que sea el "primer redzone del encuentro" y que los "Pats hayan llegado hasta este panorama". Ahora sí el partido parecía el comercial de Olay. Sony Michel no desaprovechó la oportunidad y acarreó a conseguir el único TD del partido. No obstante, los Pats aseguraron el partido tras una intercepción en el siguiente drive, cortesía de Gilmore en la yarda 3. Los Pats ganaron 13-3 y se llevaron el sexto Super Bowl en casi 20 años de Dinastía.

Bien, hemos hecho un corto resumen del partido. Pero, veamos los factores:

1) Los Pats ya no eran los Pats, y ¿Alguien sabe si los Rams se quedaron en Atlanta?:
Quieran o no, los hinchas de los Patriots debieron darse cuenta que los problemas que pasó su equipo en el primer tiempo (2 timeouts quemados en el primer cuarto, un field goal fallado, una intercepción) provino de un equipo que no ha tenido una buena postemporada. Los Pats casi ni jugaron el partido contra los Chargers y contra Kansas City partieron con un motor a medias que les falló en el segundo tiempo. Por otro lado, los Rams pasaron, tal como lo comenté arriba, casi por un regalo, tanto en la defensiva-ofensiva de los Saints, como de aquella interferencia en el pase (como mínimo, porque también cuenta uso ilegal del casco), no cobrada. Los Rams de aquel juego (exceptuando todo lo que pasó allí) no fueron los mismos que llegaron a Atlanta. Estaban completamente desaparecidos

2) No hubo ni juego defensivo ni ofensivo:
"Es que si no marcaron muchos puntos fue por el gran juego defensivo". Soy el primero en desmitificar este comentario. Considero que el partido no fue tan relevante desde el punto de vista defensivo (aunque es importante resaltar hechos como haberle realizado un Sack a Brady luego de dos postemporadas), pero también fue un desastre desde el punto de vista ofensivo: Goff buscaba jugadores que no se encontraban libres, o los acarreos no llegaban a algo más de cuatro yardas. Y Brady igual. Nadie se libra: Las estadísticas de los dos quarterbacks en el primer tiempo nos muestra que nadie pasaba del 60% de pases completados. Brady llegó al fatídico 56,7% de pases completados (el más bajo en un partido importante), y Goff ni hablar: 33,3%. Pocas yardas avanzadas, salvo Brady que conseguía lanzar el balón al MVP Julian Edelman en cada tercera oportunidad. Realmente, Edelman ganó el premio al Jugador Más Valioso de este Super Bowl por el hecho de haber salvado a Brady y a los Pats en el momento que lo requirió, es decir, cada tercera oportunidad.

3) La final pasó "desapercibida":
Esto puede sonar extra-futbolístico, pero influyó tanto en la manera en la que se percibe este duelo, inclusive en la Arena. Los Rams llegaban envuelto en una polémica que llegó al punto de llevar a la Liga ante los tribunales para buscar que los de Nueva Orleans jugaran el Super Domingo. La ciudad del Mardi Gras no perdonó esta injuria contra su ciudad y decidió plantar el boicot más grande en un mercado televisivo desde las Olimpiadas en la Guerra Fría: 51% menos de espectadores que el Super Bowl pasado. Un golpe duro que provocó también el escándalo Kaepernick, que por más que el juego se haya realizado en el marco de la "diversidad cultural" de Atlanta, ha estado presente hasta en la previa del encuentro. Todos estos hechos llevaron a que el rating de la final descienda a menos de 100 millones de personas en Estados Unidos. Tan desapercibido también pasó el Halftime Show de Maroon 5, momento en el que más personas deseaban salir a buscar si su equipo andaba ganando en el Puppy-Kitten Bowl, o estaban viendo la WWE. Así de claro son las cosas.

BONUS) "Al menos sabemos que la Temporada 100 se acerca":
La NFL decidió utilizar como plataforma al Super Bowl para mostrar una previa de la temporada 100 de la liga momentos antes del show del medio tiempo. Con un comercial de dos minutos mostrando a Hall-of-Famers, Pro-Bowlers, Ex jugadores, y a Tom Brady (con aún cinco anillos), fue una de las pocas cosas de esta final que terminó con un saldo positivo para la Liga y con el Hype para los fanáticos.



Ante todo esto esperemos, que todos estos hechos, por el bien de la Liga y de una de las finales más seguidas en el mundo, no se vuelvan a repetir. Aún quedan poco más de 200 días para ajustar algunos cambios y llegar con todo para la temporada 100 de la NFL. No obstante, si usted siente que se ha quedado sin una parte de usted con el final de la temporada, no se preocupe. Este fin de semana llega la Alliance Football.

viernes, 25 de enero de 2019

Fuente: NFL


Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-

Finales de la conferencia Americana 2018. New England Patriots sufre para forzar el juego a tiempo extra ante Kansas City Chiefs. Los famosos Pats sufren para llegar a nuevas oportunidades. Sin embargo, esta historia está por cambiar: Tom Brady consigue un espacio para encontrar a Edelman por el centro y escapa. Tres jugadas después lleva a Nueva Inglaterra a una novena participación en el Super Bowl. Bienvenidos a un momento en la historia.

Thomas Edward Patrick Brady Jr. llega a su novena participación en el Super Bowl, y como es costumbre, iniciaron las críticas al hombre que lidera una de las mejores dinastías en una franquicia de no sólo la NFL, sino también de todos los deportes americanos. El nombre de los New England Patriots se encuentra dentro del club de pocos equipos estadounidenses marcando resultados históricos. Un club en el que podríamos colocar a los Bulls de los noventa, los Roll Tide de esta última década, como también a los Warriors de estos últimos años. No obstante, ¿Hemos visto a alguien calcular los números de Michael Jordan para decir que no podía superar a Shaq en ese mismo periodo de tiempo?, parece que hay gente que aún piensa que los números son más que el juego.

Parece que ese deseo de varia gente en twitter creando hilos de Tom Brady is Overrated,  buscando los numeritos para considerar a Brady como un "favorito de la liga", "suertudo" o "sobrevalorado" llevan a comparaciones absurdas. Comparan el rating de Brady (promediado) con Drew Brees (que en su carrera solo ha llegado a jugar UN Super Bowl). Ahora, ¿Qué tan malos son sus promedios?, veamos uno de ellos:

Super Bowl LI (vs. Falcons): 43/62 Intentos (69,4%), 466 yardas, 2 TD, 1 INT.
Los famosos "Brady is overrated" señalan que aquel duelo fue una simple "cuestión de suerte" para Brady, ya que en nueve minutos le pasó de todo a los Falcons: fumbles, intercepciones y una serie de hechos desafortunados, que terminarían por destruir al equipo de Atlanta. Uno lee eso y se pregunta si realmente vieron el partido o se quedaron en el 28-3. Es más, luego de leer ese hilo de twitter decidí volver a ver el encuentro completo y no caer en el "psicosocial" de Odiemos a los Pats. Mi respuesta fue la siguiente: Tom Brady no tiene suerte. Usted tampoco cuando le apostó a los Falcons. Lo único que Brady tuvo aquella noche fue una serie de jugadas que demostraron que el hombre tenía jerarquía de acuerdo a la experiencia de ya más de 15 temporadas. Recuperar primeras oportunidades en momentos que parecían drives perdidos, buscar al mejor posicionado para lanzar (Amendola o White, por ejemplo) , entre otros hechos muestran que más que suerte, el hombre volvía a resurgir, y de esta manera colocarse en un grupo de privilegiados como John Elway, quien si bien perdió sus primeros dos Super Bowls, regresó para realizar un Back-to-Back en las temporadas del 1998-1999 para darle los primeros trofeos Vince Lombardi a los Broncos.

Finalmente, es importante resaltar que más que "overrated", o "luckily man", Tom Brady muestra la jerarquía en los momentos importantes. Una jerarquía con más de 18 temporadas de experiencia muestra la capacidad de un jugador de actuar tal como lo hizo el domingo pasado salvando al equipo ante los Chiefs, o por qué no, ganando otro Super Bowl. Es por esta razón que si piensa que todo lo que le pasa Brady es suerte, pregúntese por qué no la tuvo en su apuesta.

miércoles, 16 de enero de 2019

Fuente: USA Today

Por Diego Du Pont.- (@diegumdupont)

Enero 18, año 2015. Gillette Stadium, Foxborough, Norfolk, Massachusetts. Los New England Patriots recibían aquel día a los Indianapolis Colts por la clasificación al Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona. Muchos de los que seguimos los partidos de aquel domingo que llevaban al juego decisivo, nos quedamos maravillados de lo acontecido en Seattle y la remontada en el último cuarto de los Seahawks para quedarse con el título de la NFC en tiempo extra ante Green Bay por 28-22. Aún faltaba el partido de la tarde-noche por la conferencia de la AFC. Para gran parte de la afición, quieran o no, Nueva Inglaterra era el candidato para llevarse el duelo aquella noche.

El primer periodo para el equipo de los Pats fue una especie de entrenamiento. Dos touchdowns claros, y todo andaba bien. No obstante, en el segundo periodo ocurre algo extraño: D’Qwell Jackson, linebacker de los Colts, intercepta un balón lanzado por Tom Brady cerca a su propia red zone. Lo sintió un poco menos inflado de lo normal, aunque no dijo nada hasta finalizado el encuentro. Sin embargo, hacia el medio tiempo, los árbitros revisaron 11 de los 12 balones utilizados para el encuentro y se dieron con la sorpresa que los balones estaban inflados con dos libras por cuadrado menos de lo normal. Ahora, si buscaban alguna solución para el problema, estaban complicados: Los Pats ganaban por una diferencia considerable de 17-7 hacia el medio tiempo.

Los Pats ganarían aquel duelo por 45-7, y avanzaron al Super Bowl, en donde ganaron a los Seahawks 28-24 en un gran último periodo comandado por Brady a Gronkowski, aunque esa es otra historia. La historia que les he contado en los primeros dos párrafos es el ya famoso Deflategate. Lamentablemente, después de casi cuatro años, los fantasmas de aquella “presión” vuelve a rondar por Nueva Inglaterra. Uno de los árbitros de aquel duelo, y el encargado en revisar el pesaje exacto de aquellos balones será el árbitro principal del duelo entre Patriots y Kansas City. ¿Qué pasa por la mente de la Liga en desear de vuelta, y además, arbitrar uno de los partidos más importantes antes del Super Domingo?

Nadie está negando la calidad arbitral de Clete Blakeman, pero tampoco no podemos hacernos como que “nada pasó aquí”. Sí, Tom Brady fue castigado cuatro semanas sin jugar la liga luego del Deflategate, pero hay algo aquí: La liga ya no puede prestarse más para posibles “rumores” que puedan traer estos sucesos. Por otro lado, ninguno de los árbitros principales del otro infame Tuck Rule en el 2002 volvió a un partido como principal, cuando la regla para muchos fue bien aplicada. No sé si la Liga está haciendo bien en colocar como principal a Blakeman, pero este partido no va a pasar desapercibido en materia arbitral, luego que muchos árbitros se hayan equivocado estas últimas semanas de postemporada de manera repetitiva.

lunes, 7 de enero de 2019

Fuente: NBC

Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-



La temporada regular de la NFL ha llegado a su fin luego de 17 semanas de emoción hasta el último duelo (Los Colts consiguieron su boleto a postemporada venciendo a los Titans en un duelo que si empataban... clasificaba Pittsburgh). Sin embargo, quedaba la duda si la NFL había superado el rating de las transmisiones, las cuales se encontraban en caída libre desde la temporada del 2016, debido a las protestas al himno nacional de los Estados Unidos. Este último miércoles, la liga reveló los datos de los ratings de los partidos de temporada regular de esta temporada. La sorpresa es que a diferencia del año pasado, el porcentaje de audiencia ha aumentado en un 5%, lo que representa que alrededor de 16 millones de personas en Estados Unidos estuvo al menos mirando un partido de NFL regional cada domingo en alguna de las cadenas de la tarde (CBS-FOX). Mientras tanto, en los partidos nacionales (Jueves - Domingo por la noche - Lunes), la cifra puntúa, por ejemplo, entre 19 millones en las retransmisiones del Sunday Night Football en NBC. Pero ante estos datos, ¿Cuáles son los factores que han mejorado los ratings de la NFL?

A diferencia de la temporada del 2016, la liga ha experimentado un cambio televisivo para reducir el tiempo de duración en los encuentros. Un ejemplo de esto es el retiro de una de las 5 tandas comerciales por periodo y el ingreso de anuncios double-box, que a partir de esta temporada se han vuelto mucho más comunes en los double-headers de la tarde, que permite mantener aún (en una pantalla pequeña) las acciones del juego. Sin embargo, el tiempo entre tandas comerciales ha aumentado de un minuto y medio a aproximadamente dos minutos y veinte segundos (pero no se siente este efecto debido a la reducción de tiempo en el juego), pero no solo es esto.

¿Influyeron los partidos? Claro que sí. Y esta ha sido la temporada más emocionante de los últimos años: Los Rams y Chargers haciendo temporadas de ensueño (y atrayendo a más espectadores en el mercado televisivo más grande de la zona oeste), el duelo Mahomes-Brady (ofreciendo uno de los mejores partidos de domingo por la noche en las primeras semanas) en la conferencia Americana, Los Browns regresando del 0-16 y con posibilidades hasta la semana 16 de llegar a playoffs son algunos de los ejemplos que se pueden dar en una temporada que ha alcanzado el récord del número mayor de Touchdowns en una temporada: 1371, a la cual se le puede añadir el de partidos decididos por menos de tres puntos: 71. ¿Y que le interesa al público? Partidos que se decidan hasta el último momento: Broncos-Browns de la semana 15, Redskins-Titans de la 16 y el clásico Cowboys-Giants de la semana 17 son claros ejemplos de este hecho.

Los nuevos jugadores que han llegado a la liga han dado una imagen más de juego ofensivo: La primera temporada completa de Patrick Mahomes (Que si bien ya había jugado la semana 17 del 2017 ante los Broncos, fue su único juego en su primera temporada), Baker Mayfield, que terminó salvando a los Browns y llevar a una temporada aceptable; los Tight Ends Saquon Barkley y Phillip Lindsay, son algunos de los nombres (y en algunos casos Pro-Bowl en su primer año, salvo Lindsay por lesión ante Raiders en la penúltima fecha), han roto récords o se han acercado a los ídolos de la liga, como Tom Brady o el Big Ben Rothlisberger. No obstante, ¿Puede ser que la próxima temporada tengamos nuevamente un aumento en los ratings? La respuesta está en si la Liga mantiene lo hecho esta temporada.