viernes, 25 de enero de 2019

Fuente: NFL


Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-

Finales de la conferencia Americana 2018. New England Patriots sufre para forzar el juego a tiempo extra ante Kansas City Chiefs. Los famosos Pats sufren para llegar a nuevas oportunidades. Sin embargo, esta historia está por cambiar: Tom Brady consigue un espacio para encontrar a Edelman por el centro y escapa. Tres jugadas después lleva a Nueva Inglaterra a una novena participación en el Super Bowl. Bienvenidos a un momento en la historia.

Thomas Edward Patrick Brady Jr. llega a su novena participación en el Super Bowl, y como es costumbre, iniciaron las críticas al hombre que lidera una de las mejores dinastías en una franquicia de no sólo la NFL, sino también de todos los deportes americanos. El nombre de los New England Patriots se encuentra dentro del club de pocos equipos estadounidenses marcando resultados históricos. Un club en el que podríamos colocar a los Bulls de los noventa, los Roll Tide de esta última década, como también a los Warriors de estos últimos años. No obstante, ¿Hemos visto a alguien calcular los números de Michael Jordan para decir que no podía superar a Shaq en ese mismo periodo de tiempo?, parece que hay gente que aún piensa que los números son más que el juego.

Parece que ese deseo de varia gente en twitter creando hilos de Tom Brady is Overrated,  buscando los numeritos para considerar a Brady como un "favorito de la liga", "suertudo" o "sobrevalorado" llevan a comparaciones absurdas. Comparan el rating de Brady (promediado) con Drew Brees (que en su carrera solo ha llegado a jugar UN Super Bowl). Ahora, ¿Qué tan malos son sus promedios?, veamos uno de ellos:

Super Bowl LI (vs. Falcons): 43/62 Intentos (69,4%), 466 yardas, 2 TD, 1 INT.
Los famosos "Brady is overrated" señalan que aquel duelo fue una simple "cuestión de suerte" para Brady, ya que en nueve minutos le pasó de todo a los Falcons: fumbles, intercepciones y una serie de hechos desafortunados, que terminarían por destruir al equipo de Atlanta. Uno lee eso y se pregunta si realmente vieron el partido o se quedaron en el 28-3. Es más, luego de leer ese hilo de twitter decidí volver a ver el encuentro completo y no caer en el "psicosocial" de Odiemos a los Pats. Mi respuesta fue la siguiente: Tom Brady no tiene suerte. Usted tampoco cuando le apostó a los Falcons. Lo único que Brady tuvo aquella noche fue una serie de jugadas que demostraron que el hombre tenía jerarquía de acuerdo a la experiencia de ya más de 15 temporadas. Recuperar primeras oportunidades en momentos que parecían drives perdidos, buscar al mejor posicionado para lanzar (Amendola o White, por ejemplo) , entre otros hechos muestran que más que suerte, el hombre volvía a resurgir, y de esta manera colocarse en un grupo de privilegiados como John Elway, quien si bien perdió sus primeros dos Super Bowls, regresó para realizar un Back-to-Back en las temporadas del 1998-1999 para darle los primeros trofeos Vince Lombardi a los Broncos.

Finalmente, es importante resaltar que más que "overrated", o "luckily man", Tom Brady muestra la jerarquía en los momentos importantes. Una jerarquía con más de 18 temporadas de experiencia muestra la capacidad de un jugador de actuar tal como lo hizo el domingo pasado salvando al equipo ante los Chiefs, o por qué no, ganando otro Super Bowl. Es por esta razón que si piensa que todo lo que le pasa Brady es suerte, pregúntese por qué no la tuvo en su apuesta.

miércoles, 16 de enero de 2019

Fuente: USA Today

Por Diego Du Pont.- (@diegumdupont)

Enero 18, año 2015. Gillette Stadium, Foxborough, Norfolk, Massachusetts. Los New England Patriots recibían aquel día a los Indianapolis Colts por la clasificación al Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona. Muchos de los que seguimos los partidos de aquel domingo que llevaban al juego decisivo, nos quedamos maravillados de lo acontecido en Seattle y la remontada en el último cuarto de los Seahawks para quedarse con el título de la NFC en tiempo extra ante Green Bay por 28-22. Aún faltaba el partido de la tarde-noche por la conferencia de la AFC. Para gran parte de la afición, quieran o no, Nueva Inglaterra era el candidato para llevarse el duelo aquella noche.

El primer periodo para el equipo de los Pats fue una especie de entrenamiento. Dos touchdowns claros, y todo andaba bien. No obstante, en el segundo periodo ocurre algo extraño: D’Qwell Jackson, linebacker de los Colts, intercepta un balón lanzado por Tom Brady cerca a su propia red zone. Lo sintió un poco menos inflado de lo normal, aunque no dijo nada hasta finalizado el encuentro. Sin embargo, hacia el medio tiempo, los árbitros revisaron 11 de los 12 balones utilizados para el encuentro y se dieron con la sorpresa que los balones estaban inflados con dos libras por cuadrado menos de lo normal. Ahora, si buscaban alguna solución para el problema, estaban complicados: Los Pats ganaban por una diferencia considerable de 17-7 hacia el medio tiempo.

Los Pats ganarían aquel duelo por 45-7, y avanzaron al Super Bowl, en donde ganaron a los Seahawks 28-24 en un gran último periodo comandado por Brady a Gronkowski, aunque esa es otra historia. La historia que les he contado en los primeros dos párrafos es el ya famoso Deflategate. Lamentablemente, después de casi cuatro años, los fantasmas de aquella “presión” vuelve a rondar por Nueva Inglaterra. Uno de los árbitros de aquel duelo, y el encargado en revisar el pesaje exacto de aquellos balones será el árbitro principal del duelo entre Patriots y Kansas City. ¿Qué pasa por la mente de la Liga en desear de vuelta, y además, arbitrar uno de los partidos más importantes antes del Super Domingo?

Nadie está negando la calidad arbitral de Clete Blakeman, pero tampoco no podemos hacernos como que “nada pasó aquí”. Sí, Tom Brady fue castigado cuatro semanas sin jugar la liga luego del Deflategate, pero hay algo aquí: La liga ya no puede prestarse más para posibles “rumores” que puedan traer estos sucesos. Por otro lado, ninguno de los árbitros principales del otro infame Tuck Rule en el 2002 volvió a un partido como principal, cuando la regla para muchos fue bien aplicada. No sé si la Liga está haciendo bien en colocar como principal a Blakeman, pero este partido no va a pasar desapercibido en materia arbitral, luego que muchos árbitros se hayan equivocado estas últimas semanas de postemporada de manera repetitiva.

lunes, 7 de enero de 2019

Fuente: NBC

Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-



La temporada regular de la NFL ha llegado a su fin luego de 17 semanas de emoción hasta el último duelo (Los Colts consiguieron su boleto a postemporada venciendo a los Titans en un duelo que si empataban... clasificaba Pittsburgh). Sin embargo, quedaba la duda si la NFL había superado el rating de las transmisiones, las cuales se encontraban en caída libre desde la temporada del 2016, debido a las protestas al himno nacional de los Estados Unidos. Este último miércoles, la liga reveló los datos de los ratings de los partidos de temporada regular de esta temporada. La sorpresa es que a diferencia del año pasado, el porcentaje de audiencia ha aumentado en un 5%, lo que representa que alrededor de 16 millones de personas en Estados Unidos estuvo al menos mirando un partido de NFL regional cada domingo en alguna de las cadenas de la tarde (CBS-FOX). Mientras tanto, en los partidos nacionales (Jueves - Domingo por la noche - Lunes), la cifra puntúa, por ejemplo, entre 19 millones en las retransmisiones del Sunday Night Football en NBC. Pero ante estos datos, ¿Cuáles son los factores que han mejorado los ratings de la NFL?

A diferencia de la temporada del 2016, la liga ha experimentado un cambio televisivo para reducir el tiempo de duración en los encuentros. Un ejemplo de esto es el retiro de una de las 5 tandas comerciales por periodo y el ingreso de anuncios double-box, que a partir de esta temporada se han vuelto mucho más comunes en los double-headers de la tarde, que permite mantener aún (en una pantalla pequeña) las acciones del juego. Sin embargo, el tiempo entre tandas comerciales ha aumentado de un minuto y medio a aproximadamente dos minutos y veinte segundos (pero no se siente este efecto debido a la reducción de tiempo en el juego), pero no solo es esto.

¿Influyeron los partidos? Claro que sí. Y esta ha sido la temporada más emocionante de los últimos años: Los Rams y Chargers haciendo temporadas de ensueño (y atrayendo a más espectadores en el mercado televisivo más grande de la zona oeste), el duelo Mahomes-Brady (ofreciendo uno de los mejores partidos de domingo por la noche en las primeras semanas) en la conferencia Americana, Los Browns regresando del 0-16 y con posibilidades hasta la semana 16 de llegar a playoffs son algunos de los ejemplos que se pueden dar en una temporada que ha alcanzado el récord del número mayor de Touchdowns en una temporada: 1371, a la cual se le puede añadir el de partidos decididos por menos de tres puntos: 71. ¿Y que le interesa al público? Partidos que se decidan hasta el último momento: Broncos-Browns de la semana 15, Redskins-Titans de la 16 y el clásico Cowboys-Giants de la semana 17 son claros ejemplos de este hecho.

Los nuevos jugadores que han llegado a la liga han dado una imagen más de juego ofensivo: La primera temporada completa de Patrick Mahomes (Que si bien ya había jugado la semana 17 del 2017 ante los Broncos, fue su único juego en su primera temporada), Baker Mayfield, que terminó salvando a los Browns y llevar a una temporada aceptable; los Tight Ends Saquon Barkley y Phillip Lindsay, son algunos de los nombres (y en algunos casos Pro-Bowl en su primer año, salvo Lindsay por lesión ante Raiders en la penúltima fecha), han roto récords o se han acercado a los ídolos de la liga, como Tom Brady o el Big Ben Rothlisberger. No obstante, ¿Puede ser que la próxima temporada tengamos nuevamente un aumento en los ratings? La respuesta está en si la Liga mantiene lo hecho esta temporada.