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sábado, 11 de marzo de 2017

Imagen: La Liga

El FC Barcelona juega el partido de la jornada 27 de La Liga Santander luego de la remontada histórica ocurrida esta semana en el Camp Nou ante el PSG por los octavos de final de la UEFA Champions League ante un alicaído Deportivo la Coruña en Riazor (16:15, Bein Sports La Liga).

El equipo de A Coruña ha sido uno de los equipos que esta temporada han estado en caída libre. Inició la temporada siendo quinto en la tabla durante dos jornadas y ha terminado ahora a cinco puntos de la zona de descenso. Por otro lado, no ganan desde diciembre del 2016 de local desde la victoria ante el Real Betis, equipo con el que jugó la jornada anterior y logró sacar un empate a uno en el Benito Villamarín.

El equipo decidió hace tres jornadas desistir de los servicios de Gaizka Garitano – quien estuvo desde la primera jornada de la temporada – debido a la derrota del Deportivo ante el ascendido Leganés  por 4-0, dejando al equipo al borde del descenso al haber estado a dos puntos de la zona roja. Actualmente quien va en el banquillo del cuadro gallego es el madrileño Pepe Mel, que volvió a La Liga Santander luego de haber estado en el Real Betis la temporada anterior. En el cuadro verdiblanco fue también despedido como Garitano debido a que llegó a estar ocho jornadas sin lograr ganar y dejarlo al borde de la tabla.

Desde su llegada en la jornada veinticinco, Pepe Mel ha tenido un rendimiento neutro, al haber conseguido dos empates y una victoria luego de varias jornadas sin conocer la victoria al conseguir la mínima ante el Sporting de Gijón en calidad de visitante.

Por otro lado, el equipo llega a este partido con las bajas de Guilherme, Kakuta y Sidnei por lesión, y,  Andone y Mosquera por sanción. Además, solo suma cinco victorias, nueve sumas de a uno en la tabla y doce derrotas en toda la temporada, hecho que lo deja solo a cinco puntos de estar en zona de descenso, donde se encuentran Osasuna, Sporting de Gijón y Granada.

viernes, 10 de marzo de 2017

Imagen: Reuters
Hasta esta última revisión de este post, creo que he visto el último gol en seis idiomas distintos más de cuarenta veces. Olvidar aquella noche de Champions en el Camp Nou será algo difícil para mí, así pasen mil partidos. Para muchos, el partido tuvo desde robos arbitrales a un "favorecimiento" para el Barça, pero, en realidad pienso que fue mérito de esos once que estuvieron en cancha y no se rindieron para hacer un partido histórico que fácilmente podría ser comparado al Miracle On Ice de Estados Unidos contra la Unión Soviética en hockey sobre hielo durante los Luegos Olímpicos de Lake Placid, en 1980.

Desde el partido de vuelta, empecé a tener la corazonada de la remontada. Recuerdo haberle preguntado a mi compañero en la transmisión de radio de aquel partido, Andrés Vicario, en un principio si el partido del 4-0 podía ser comparado al del Barcelona contra Bayern hacía unas temporadas atrás. No era el Barça con el que nací y admiré por más de diez años. El FC Barcelona de aquel partido en el Parc Des Princes era para olvidar. Pero hacia el final del partido (y hasta en el mismo, no recuerdo) empecé a pensar en el Barcelona 4-0 Milán de la temporada 2012/2013, partido que recuerdo muy bien junto al "Mineirazo" en la que quería llegar del colegio directamente para prender el televisor y ver aquel momento que seguramente muchos ya olvidaron.

Leer los diarios con el mensaje subliminal que "El Barça la ve imposible" o "El FC Barcelona está eliminado de la UCL desde el primer partido de liga" era como leer parte de una novela sin terminar. Tenía la esperanza en aquel equipo, que aunque, no es un "Dream Team" como el de temporadas anteriores durante la era Guardiola, iban a buscar como sea dar todo de sí en este encuentro de vuelta. Luego vino aquel equipo que empezó a golear en sus partidos de Liga, y ahí fue el momento que en París debieron prender las alarmas. Para cualquier fanático que no le iba al Barça decía "Se preparan con estas dos goleadas al Sporting y al Celta para una remontada inexistente" u otros como un amigo español me decía: "¿Para qué el Barça jugará los siguientes noventa minutos?"

Al principio de esta semana, cuando decidí volver a estar en la transmisión del partido de vuelta solo pensaba en que Barcelona iría a buscar a matar el partido. (No iba a esperar un rato al PSG, sino a presionar, poner más jugadores al ataque y dicho y hecho: El FC Barcelona inició el partido jugando con tres defensas.) E incluso el equipo de la transmisión de esta jornada de Champions me decían que me contuviera si lograba el Barça la remontada. Ojo, hasta allí ni el más acérrimo hincha Madridista (hablo esto en general) pensaría que esto podría suceder.

Llegó el primer gol de Suárez en los primeros minutos en los que el Barça presionó más. Podríamos decir que existió algo que apareció desde los previos del partido en aquel juego en Camp Nou: La fanaticada desde que aquel tifo con el que salieron del "Junts amb el equip" seguido de los mosaicos al costado que recordaban que era una hinchada que estaba comprometida con el partido. Una hinchada que quería y estaba volcada a por todas de ver lo que muchos esperábamos (me incluyo) que suceda. Solo necesitaba cuatro goles para forzar el tiempo extra. Suárez anotó y empezó la alegría en el Camp Nou, la llamada "#Remontada" empezaba en marcha.

El Barça empezaba a dominar aquel encuentro y buscaba la remontada desde el primer tiempo, aunque por ratos intentaba aparecer el PSG, no concretaba. Podríamos decir que faltaba la presencia de Ángel Di María a mi parecer. Él fue el líder en París, y la decisión de Emery de bancarlo en el primer tiempo fue algo kamikaze, suicida. Y esto se notó más cuando llega el segundo gol de Iniesta que termina chocando en Kurzawa. El Barça soñaba con tener el segundo tiempo para remontar y un PSG que no se encontraba a sí mismo, y ese era el problema, porque con un solo gol podía apagar nuestro sueño.

Y eso fue lo que supongo que hizo Emery, pero tardó por mucho tiempo. Tiempo en el que cometen una falta los del PSG y Messi anota el tercer gol del partido por la vía de los once pasos. El camino del Barça estaba a solo un gol de la historia, haría la misma campaña con la que hizo historia ante Milán, pero la llegada del argentino reavivó aquella delantera totalmente desaparecida con Cavani solo. Cavani no le dio eso que necesitaba el equipo, pero Di María revivió aquellas pesadillas del Parc, y doce minutos después dejó con los nervios de punta y al punto de desolación a cualquier culé que exista en este mundo y viera o escuchara el encuentro gracias a Cavani que descontaba para el 3-1. Ahora sí el Barça necesitaría tres puntos, y cada vez más el tiempo se iba más rápido, e incluso yo ya estaba desilusionado con la remontada, la veía ahora imposible, pero solo esperaba un gol más del Barça, algo que diera la idea de "Bien, estuvimos cerca, la luchamos".

El Barça salió con todo, sabía que iba a buscar esos tres goles como sea y el gol al minuto 88 de Neymar pudo avivar las esperanzas, con ese 4-1. Yo me sentía satisfecho, e incluso en plena transmisión me preguntó (no recuerdo quién) "Diego, ¿Piensas que este Barcelona puede lograr la remontada?" y para ese momento, podría jurar que las esperanzas habían vuelto a mí. Al minuto, el Barça gana un penal. Dejemos de lado el tema si esto fue una polémica arbitral o no, que si el árbitro se tragó la "piscina olímpica" de Suárez es cierto. Lo han hecho muchos jugadores y los árbitros, cuales incautos caen en esto, pero Messi no va esta vez al penal, sino Neymar que coloca el 5-1. El Camp Nou reventaba y empezaban a agitarse banderas del club como estelades en todo el recinto culé. Y en ese momento llegaron los cinco minutos de tiempo añadido.

En ese momento, la señal del partido de donde estaba viendo para la narración se cayó, tenía que reiniciar la página pero escuchando a mi compañero las acciones que sucedían en ese momento. Tenía en mente la cuenta de los cinco minutos hacia atrás, y finalmente logré recuperar la imagen del encuentro en el tiro libre por el minuto tres. Ter-Stegen, a uno de los cuales lo he criticado (no lo niego) por su manera con la cual juega con el balón sobre los pies, pero logra recuperar un balón de manera espectacular ante un Verrati que veía la oportunidad de callar al Camp Nou en el momento más mágico de la historia, un momento como el que vivió Estados Unidos en 1980 y con aquella transmisión de Al Michaels con el "Do You Believe in Miracles? YES!" y esa frase volvió a mi mente con aquel centro de Neymar. Centro que termina cayendo hacia Sergi Roberto que logra aparecer y colocarla por encima de Kevin Trapp y la algaravía para todos en el Camp Nou y el mundo. Los sueños se volvían realidad en aquella noche del 9 de Marzo del 2017. El FC Barcelona hacía la remontada histórica nunca antes vista en la historia del fútbol. Emery se lo lamentaba como la transmisión francesa de Canal +. En la transmisión recuerdo haber gritado y haberme emocionado con el gol. Es que era la histórica. Me olvidé de todo lo que pasaba por mi mente en ese momento, de que tenía que preparar todo para las clases del lunes, de la transmisión que tendría más adelante en Copa Libertadores por aquel gol que a muchos como a mí los dejó de olvidar de todo.

Nadie lo podía creer, esto era indescriptible para los fans dentro del Camp Nou que terminaron con las celebraciones provocando un temblor de grado uno según los servicios de geofísica de España. Minutos después llegaría el final del partido. Muchos llorando en Camp Nou al grito del himno del Barça que por primera vez en años veía cantar a toda la gradería levantando las banderas. Escuchar ese momento en el sonido ambiente del estadio escarapela la piel a cualquiera; por otro lado, los jugadores celebrando en el campo como si hubieran logrado la "Orejona". Era un momento para celebrar, y de recordar que la tensión que hubo, se había disipado con un final feliz.

domingo, 5 de marzo de 2017

Imagen: Gerard Franco
El FC Barcelona, luego de tener importantes goleadas en las dos jornadas de liga la semana pasada, ahora tendrá una semana complicada al tener que jugar dos partidos importantes por la búsqueda de los títulos tanto en la UEFA Champions League como en La Liga Santander. Primero, ante Paris Saint-Germain este miércoles, en un partido decisivo buscando hacer historia, al intentar remontar el 4-0 de la ida (20:45h, BeIN Sports), en búsqueda de la clasificación a la ronda de cuartos de final en la competición contiental desde el Camp Nou. El cuadro culé intentará repetir la hazaña que logró en la temporada 2012/2013, al remontar la serie ante el AC Milan en el partido de vuelta realizado también en casa por 4-0.

Por otro lado, el cuadro culé viajará el día sábado hacia La Coruña para el duelo de liga contra el Deportivo La Coruña en Riazor. Duelo pactado para el domingo en la tarde (16:15h), buscando seguir en la reñida lucha por el título de liga ante uno de los colistas esta temporada. Durante esta semana, el equipo entrenará todos los días en la Ciudad Deportiva Joan Gamper a las 11 de la mañana. A excepción de los días de partido y el viernes, que será el día libre del primer equipo.

Planning del equipo culé para esta semana:

Lunes 6
Entrenamiento en la Ciudad Deportiva (11:00h)

Martes 7Entrenamiento en la Ciudad Deportiva (11:00h)

Miércoles 8Partido de vuelta de octavos de final de la UEFA Champions League ante Paris Saint-Germain (20:45h en Camp Nou)

Jueves 9Entrenamiento en la Ciudad Deportiva (11:00h)

Viernes 10Día de Descanso

Sábado 11
Entrenamiento en la Ciudad Deportiva (11:00h) y viaje hacia la ciudad de La Coruña (18:15h)

Domingo 12Partido por la jornada 27 de Liga Santander ante Deportivo la Coruña (16:15h en Riazor)

domingo, 19 de febrero de 2017

Fuente: Getty Images

Este domingo, el FC Barcelona enfrenta en la segunda ronda de La Liga al ascendido Leganés (20:45h, Movistar Partidazo), buscando acercarse al líder Madrid y recuperarse luego de aquella derrota para olvidar ante PSG en el Parc des Princes, pero hubieron partidos en donde el cuadro culé se confió del resultado ante ascendidos y terminó cayendo, como aquella remontada de la Real Sociedad en Anoeta, luego del regreso de la erreala en la temporada 2010-2011.

Aquel partido en la era Guardiola, sucedió el treinta de abril del 2011. Jornada 34 de la liga y con un Barça liderando la tabla con 8 puntos por encima de su principal competidor: Real Madrid. Aquel partido arbitrado por el cantábrico Teixeira Vitienes, el cuadro culé salió con muchos cambios de su alineación habitual para guardar jugadores como Montoya por Dani Alves, además de curiosidades como el portero de la Real en ese tiempo: El exculé, Claudio Bravo.

El partido inició con el primer bajón para el FC Barcelona: Una lesión a los 13 minutos de Montoya tras una jugada con Tamudo, obligaría a Pep a armar un primer cambio. Aquella lesión terminaría siendo una fractura de clavícula, que lo dejaría fuera de la temporada.

El Barça quien llevaba 31 partidos sin perder en La Liga hasta este partido, anotó en primer lugar ante la Real Sociedad a través de Thiago Alcántara, quien recibía una jugada de Messi para vencer las vallas de Claudio Bravo. El partido en Anoeta era del cuadro culé, jugando con jerarquía a través de Messi y Xavi.

Pero aquel partido de ensueño para el Barça en Anoeta se convirtió en una pesadilla: El cuadro culé no se esmeró en presionar aquel partido y cerrarlo. Se terminó por dormir en sus laureles e hicieron revivir al cuadro de la erreala. Apareció el actual jugador del Sporting Cristal de Perú, Diego Ifrán a los 71’ para empatar el partido tras una jugada de rebote en el cual aprovechó el jugador uruguayo para anotar a la portería de Pinto. El Barça volvió a intentar cerrar el partido y lo terminó haciendo con Milito, pero el árbitro cobró offside cuando el argentino estaba habilitado. Y para acabar el partido,  a los 82’ Mascherano comete una falta dentro del área, para que Xabi Prieto termine anotando la remontada para el cuadro txuri urdin.

Finalmente, aquella liga sería ganada por el FC Barcelona, mientras la Real Sociedad, con aquella victoria, se salvaba del descenso, del cual había salido como campeón la temporada anterior.

martes, 14 de febrero de 2017

Fuente: AP
Diego Du Pont, Trabuco Deportes.- Desde la ciudad del amor en el día de San Valentín, el Paris Saint-Germain goleó por 4-0 al FC Barcelona de España y dejó la eliminatoria prácticamente sentenciada para el cuadro parisino, que tuvo a los cumpleañeros Di María y Cavani marcando tres de los cuatro del encuentro.

Con un Barça diezmado debido a la lesión de Aleix Vidal este fin de semana en Liga, y las ausencias de Arda Turán y Javier Mascherano pesaron en el equipo que no se encontró en los noventa minutos de juego. Desaparecido completamente en ataque, salvo algunas acciones de Neymar y la única ocasión del partido por parte de André Gomez que tuvo para marcar el eventual 1-1 en el primer tiempo, el Barça fue dominado por el juego del PSG, que no dejó espacios para el cuadro catalán en su defensa, jugando por ratos con 7 u 8 jugadores en la primera línea.

El primer aviso de la masacre del día del amor del PSG llegó por la banda donde el Barça tuvo problemas todo el partido: Por la derecha. Matuidí buscó, consiguió ponerse uno contra uno con Ter-Stegen, y aunque en esa oportunidad salieron salvados los catalanes, el primer gol llegó con el cumpleañero: Ángel Di María de tiro libre logra marcar el primero, de lo que ya parecía un recital.

Tras el gol, los culés intentaron despertar, y lo hicieron con una jugada de Neymar, quien era marcado por cinco jugadores del equipo francés, terminó por dar un pase a un solo André Gomez que terminó encarándose con el portero, pero sin gol debido a una buena actuación del portero Kevin Trapp. Una clara ocasión fallida para intentar marcar el 1-1.

Para cerrar el primer tiempo, Rabiot termina robándole el balón a Messi y origina una jugada que va con Verratti que pasa el balón a Draxler y así marcar el 2-0.

Cuando todos pensarían que el Barça saldría del descanso con algún cambio para apaciguar las llamas del fuego francés, sorprendió a todos que el equipo no presentara cambio alguno. Esto fue aprovechado por el PSG que no cambió su estilo de juego y siguió atacando sin cesar para que vuelva el cumpleañero argentino y su dardo ejecutado desde fuera del área para el 3-0 y terminar por desaparecer cualquier anhelo catalán de buscar el partido.

Luis Enrique, en un intento de revivir al muerto, hizo ingresar a Rafinha por André Gómez, pero aún así el partido no cambió. Por otro lado, Emery tuvo que cambiar de emergencia tras la lesión de Verratti, pero de ahí se encargó de cambiar jugadores por rotación. Y cuando parecía que nos iríamos con un 3-0 de París, apareció el otro cumpleañero, Edison Cavani para buscar su gol y lo consiguió. El FC Barcelona se iba goleado por 4-0, mismo resultado con el que cayó en el 2014 ante un Bayern, pero jugando mucho peor que aquella vez en el Allianz Arena de Múnich.