viernes, 29 de diciembre de 2017

Fuente: The Line Breaker
Diego Du Pont (@diegumdupont)

La Liga Santander es una de las ligas más importantes de Europa y del mundo, principalmente por lo atractivo de los duelos entre Real Madrid y FC Barcelona. Este duelo, que lleva más de 101 años de rivalidad desde aquel primer partido no oficial en 1902, terminó con marcador de 3-1 a favor del cuadro culé.

Si bien tal como hemos comentado anteriormente, El Clásico es uno de los partidos más importantes para estos dos equipos, este era demasiado importante para los intereses blancos en la búsqueda del título liguero. El cuadro madridista no la ha pasado bien esta temporada: reveces duros y una defensa casi frágil en los contragolpes (que incluso fueron vistos en la FIFA Club World Cup, que terminaron ganando) provocaron que el equipo se aleje de los típicos primeros puestos. Ubicado antes del partido en el puesto cuatro y a 12 puntos de diferencia del líder, el rival clásico. Por otro lado, el FC Barcelona llegaba al encuentro con un equipo seguro, imbatible desde el principio de liga y con una delantera ya solucionada de la salida de Neymar con su compatriota, Paulinho. El cuadro de Ernesto Valverde llegaba al duelo en el Santiago Bernabeú en la búsqueda de coronarse campeón de invierno.

En un horario poco común para un clásico (15 horas en España, horario propuesto por la LFP para atraer al público asiático desde hace ya varias temporadas), el Santiago Bernabeú recibía el enfrentamiento 238 de El Clásico. El primer tiempo fue de mal gusto para asistentes y jugadores debido a la poca (y casi nula) calidad de juego de los dos equipos. Salvo la acción principal del gol anulado a Cristiano Ronaldo por estar en fuera de juego, y el ataque del Barça en los minutos finales, fueron momentos que emocionaron y lograron dejar el sentimiento del gol a flor de piel. Si bien vimos al cuadro del Real Madrid presionando y dominando durante varias partes del primer tiempo, en el segundo aparecieron las mismas falencias de toda la vida. Esto fue aprovechado por el FC Barcelona, y a los 54 minutos apareció tras un pase de Sergio Busquets a Iván Rakitic que desde el medio campo hizo una carrera que ningún jugador del Real Madrid fue a pararlo. Tres cuartos de campo en los que el cuadro madridista no reaccionó y de un juego de pases de Rakitic y Suárez marcaron el primero del partido. Diez minutos después llegó el segundo debido a una mano de Dani Carvajal, cual emulación de Luis Suárez del mundial de Sudáfrica, evitó el gol en la jugada del FC Barcelona.

Fue fácil demostrar que el FC Barcelona explayó en el segundo tiempo su superioridad táctica, y que el Real Madrid perdió la intensidad de juego mostrado en el primer tiempo, que para este momento ya era inexistente. Tras el resultado adverso, el Real preparó cambios, buscó arriesgarse con Gareth Bale y Marco Asensio. Sin embargo, el cuadro madridista desaprovechó las oportunidades claras de gol que tuvo entre los setenta y ochenta minutos de juego, tal como las jugadas de Marcelo y Bale que quedaban solos, y de cara al arco, las cuales no fueron definidas. Tras desaprovechar las oportunidades que tenían, el Barça realiza cambios más ofensivos que defensivos (en algún intento de seguir cerrando el partido), y en el minuto final cierra la cortina del espectáculo en una providencial jugada de Leo Messi, el cual descalzo termina por dar un pase a Aleix Vidal para sentenciar que el Real necesita una remontada para poder volver a la búsqueda del título, que por ahora parece inverosímil.

Fuente: The Line Breaker

martes, 26 de diciembre de 2017


Fuente: Vavel España

Boxing Day (26 de diciembre) es conocido en el mundo del deporte debido a la realización de una jornada más de la Premier League, en Inglaterra; sin embargo, muy pocos conocen que ese mismo día arranca, otro año más, el mundial juvenil de hockey sobre hielo. Los ojos de los fanáticos se encuentran en Estados Unidos, país que logró el título en la vecina Canadá en el mundial pasado, y ahora tiene la oportunidad de defender el campeonato en casa. Las ciudades de Buffalo y la pequeña Orchard Park, en Nueva York, serán las sedes de un campeonato que vuelve luego de siete años al país norteamericano y que tendrá por primera vez en la historia del mundial un partido a campo abierto, el 29 de diciembre entre los locales y sus vecinos del norte. Como todo mundial se encuentran los equipos favoritos de cada año: La famosa Tre Kronor (Suecia), Rusia, Canadá y Estados Unidos. Empero, debemos también tener en cuenta a Finlandia, equipo que si bien peleó la permanencia el mundial pasado luego de haber ganado el mundial del 2016, siempre se encuentra buscando una semifinal.

Para los suecos, llegar a la final que le ha sido negada desde el 2015 es importante. Si bien han clasificado como primeros de grupo en las dos últimas, este año vienen con un equipo más confiado en sí debido a su victoria en el torneo de las Four Nations hace unas semanas. Este equipo logró la victoria en el torneo bajo el liderato de Emil Bergström, quien registra 3 goles en seis partidos con la camisa amarilla; y el jugador del Djurgardens y experimentado en la selección juvenil nacional, Axel Jonsson Fjällby (4 goles en 7 partidos este año). A su vez, el cuadro escandinavo puede equiparse con jugadores NHL como Timothy Liljegren, quien actualmente juega en la filial de los Leafs, que se perdió el mundial pasado por una mononucleosis, y el jugador de los New Jersey Devils, JesperBratt, con 4 goles y 2 asistencias en cuatro partidos esta temporada. Sin embargo, los suecos no están solos en la búsqueda del título.

El cuadro ruso también se encuentra en la búsqueda de retornar el trofeo a Europa, especialmente luego de arrasar en el primer cuadrangular de agosto. El cuadro comandado por el recordado Valeri Bragin logró remontar ante la República Checa para ganar por overtime y de esta manera llevarse el título del torneo en Finlandia. Si bien Rusia no se ha preparado para el mundial de este año con jugadores del mundial pasado (exceptuando a Grigori Dronov) y que militan en las ligas americanas, el cuadro europeo ha participado en los torneos de esta temporada con jugadores prospectos de la liga local, con los cuales el entrenador ha formado un equipo con jugadores desequilibrantes en la ya poderosa ofensiva rusa. Uno de ellos es Artyom Manukyan, el atacante de nacionalidad armenia-rusa de 19 años ya causa impacto en el mundo del hockey. Con premios al mejor atacante del mes en la MHL (Liga menor de la KHL) desde octubre, lleva un récord en la temporada pasada de 39 goles y 66 asistencias en 60 partidos. Es importante resaltar que en esta temporada ha logrado jugar en la KHL con el Avangard Omsk; y también, ya ha marcado 4 goles y 3 asistencias en 9 partidos con la camiseta de una de las selecciones nacionales más poderosas en el mundo.

En el otro lado del charco, Canadá y Estados Unidos se han convertido en las dos caras de la moneda en el hockey juvenil. Si bien los dos equipos jugaron la final del mundial pasado y se encuentran en el mismo grupo, el hockey norteamericano nos muestra las dos caras de la moneda: Por un lado, Canadá en los últimos ocho años ha conseguido solo un campeonato (luego de haber liderado el palmarés durante décadas junto a la Unión Soviética, y posteriormente, Rusia), y por el otro tenemos Estados Unidos, el cual ha sido un equipo que en el mismo periodo de tiempo ha conseguido 3 y busca repetir el plato. Canadá buscará, por su parte, retornar a las glorias pasadas y seguirá confiando en el joven Carter Hart para defender el arco del país del arce. Mientras tanto, Estados Unidos jugará con un equipo basado en una ofensiva peligrosa, la cual se encuentra conformada por un equipo NHL: Logan Brown (prospecto de los Senators), Kailer Yamamoto (jugador de los Oilers) y Casey Mittelstadt (prospecto de los Sabre). Además, en la convocatoria americana se suma Brady Tkachuk, jugador de la Universidad de Boston, quien ya tiene el honor de haber ganado el mundial Sub-18.

El puck está en el centro del Rink para vivir una edición más del Mundial de Hockey sobre hielo juvenil. Desde el Boxing Day hasta el 5 de enero del 2018 los 10 mejores países y los reflectores del mundo del hockey se encontrarán en Buffalo para vivir un mundial que los norteamericanos buscan triunfar ante su público. ¿Logrará el cuadro americano mantener su corona en casa, o Europa/Canadá se llevarán el título en el 2018?

Partidos a seguir de la primera ronda (Todos los horarios en horario de Nueva York):

29 de Diciembre
15:00 Estados Unidos vs Canadá (Partido a Estadio Abierto)

31 de Diciembre
16:00 Estados Unidos vs Finlandia
20:00 Rusia vs Suecia

sábado, 23 de diciembre de 2017

En una semana de ensueño, Los Angeles Kings vencieron Colorado Avalanche (2-1), recuperando la racha de victorias perdida la semana anterior. Además, Marian Gaborik y Dustin Brown jugaron su partido 1000 en la NHL, recibiendo ceremonias realizadas por el equipo.

Brown y sus compañeros celebrando el gol en tiempo extra ante los Avalanche (Fuente: USA Today)
Los Angeles Kings tienen motivos para celebrar y no solo por seguir con la racha de dos victorias consecutivas luego de perder tres noches seguidas. Tanto el eslovaco Marian Gaborik y, el hombre de Nueva York, Dustin Brown (jugadores del equipo) cumplieron su partido número 1000 en la NHL esta semana. Para Gaborik, el duelo ante Rangers en el Madison Square Garden fue su día dorado a principios de semana; mientras que para el neoyorquino su partido se bañó de gloria, debido a que dio la victoria a su equipo durante el overtime por 2-1 ante Colorado Avalanche el último jueves. Los dos jugadores recibieron felicitaciones por parte de sus compañeros y del equipo.

Para el eslovaco de 35 años, el partido 1000 ha sido en su decimoctava temporada que juega en la NHL, en donde ya lleva poco más de 400 goles y ha sido ganador de la Stanley Cup con el equipo en el 2014. Gaborik llegó en el 2000 a la NHL procedente del Draft de ese mismo año, dejando el Dukla Trenčín de la liga eslovaca para llegar en primer lugar al Minnesota Wild. Sin embargo, llega a Los Angeles en el 2013 procedente de Columbus Blue Jackets, logrando en esa misma temporada el título de la Stanley Cup.

Por otro lado, el neoyorquino en su catorceava temporada en la liga, logró hacer magia en su partido 1000, al anotar a los 42 segundos del tiempo extra en el juego del último jueves ante Colorado Avalanche, logrando de esta manera un resultado importante para el equipo, que lidera la conferencia oeste en la actualidad. Elegido en el Draft del 2003 por los Kings, ha anotado a lo largo de su carrera 232 goles en el único equipo que ha participado desde que llegó a las grandes ligas, y con la cual ha ganado dos Stanley Cup (2012 y 2014).

Debido a este importante número alcanzado por estos dos equipos, tanto Gaborik como Brown fueron felicitados tanto por la franquicia, como por sus compañeros: La franquicia el jueves realizaron una ceremonia antes del encuentro para el eslovaco, en donde se le entregó un trofeo conmemorativo de cristal. Además, los compañeros de equipo y la NHLPA (Asociación de jugadores de la NHL) publicaron en redes sociales varios mensajes y videos felicitando a los dos jugadores por su récord importante de partidos.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Fuente: The Hockey News
Los Nashville Predators ganaron esta última semana por 4-0 a los Oilers de Edmonton y se colocaron primeros en el Oeste, logrando realizar una campaña con promedio de puntos por equipo de 71,0%. De esta manera supera con creces a la campaña anterior, la que a estas alturas de la liga se encontraban con un promedio de 51,7%. Si bien la NHL está cerca a su mitad de temporada, los Predators han logrado establecerse en el primer lugar de la conferencia Oeste con uno de los mejores promedios de puntos por equipo, supera a las anteriores campañas en las que clasificaba por la vía del Wild Card, ¿Cómo lo han logrado?

Tras haber realizado un primer mes desastroso, con 5 victorias y cuatro derrotas en 11 partidos, el cuadro de Nashville se encontró a sí mismo y empezaron a prender aquella locomotora de victorias que nos recordaba el por qué llegaron a jugar por la Stanley Cup la temporada pasada. El principio de este cambio positivo inició tras la victoria ante los Anaheim Ducks por 5-3, el 3 de noviembre. A partir de este resultado, los Predators vencieron a los Kings y a los grandes metropolitanos como Blue Jackets, Capitals y Penguins. De esta manera, a partir de aquella victoria, el cuadro de la ciudad de la música ha logrado 15 victorias en 19 partidos. 

Parte de este resultado exitoso del cuadro de Nashville tiene que ver con la ofensiva encabezada por Roman Josi (14 puntos en 18 partidos), el sueco Mattias Ekholm, y esa defensiva que también aporta al equipo; tal como P.K Suban, quien marcó dos goles en aquella victoria por 7-1 ante Canucks el 13 de diciembre, el rookie ruso Alexei Emelin, Matt Irwin, Anthony Bitetto y Yannick Weber, quienes también han marcado goles para el equipo.

Aunque el cuadro de Nashville tenga algunas bajas en estos momentos de jugadores como Ryan Ellis, quien estaba haciendo una gran temporada; y mantiene a otros con la misma forma en la que jugaron la Stanley Cup, como el portero finlandés Pekka Rinne, demuestran que los Nashville Predators son candidatos serios para lograr pelear por una segunda temporada consecutiva por la Stanley Cup, y ¿Por qué no para llevarse el trofeo a casa por primera vez para la franquicia del centro?

domingo, 19 de noviembre de 2017

Jefferson Farfán grita el primer gol de la noche mágica del 15 de noviembre (Fuente: Federación Peruana de Fútbol)

Escribir las siguientes palabras de este artículo de opinión no son fáciles de emitir debido al sentimiento cargado (y guardado por más de 35 años) que salió a flor de piel la noche de aquel miércoles, 15 de noviembre del 2017. La selección peruana logró vencer con goles de Jefferson Farfán y Christian Ramos a una selección neozelandesa que complicó por ratos a una escuadra que quería gritar con la clasificación. Tras este resultado, el Perú se convierte en el boleto 32 a un mundial, al que soñamos desde aquella eliminación en 1986 por quien ahora fue uno de los factores principales de la clasificación peruana.

Nadie va a negarnos que esta campaña fue dura, que perdimos en Colombia aquella primera fecha por el 2015 en un partido que no supimos cerrar un conveniente empate sobre los minutos finales. Sí, nos dolió cuando Chile vino a nuestra casa a creerse en la suya; pero nunca nos rendimos. Revivimos la siguiente fecha al ganarle a Paraguay por la mínima y aquel milagroso (sin negarlo) 0-3 dado por una mala inscripción de aquel partido ante Bolivia. Sin embargo, el "momento final" del maleficio que nos dejó por 35 años fuera de un mundial fue aquel partido en Asunción. Aquel 4-1 fue el partido que todos recordamos porque logramos encajar 4-0 en un segundo tiempo y romper (por primera vez aquella campaña) con la racha de nunca haber ganado en Paraguay. Pero en realidad, lo que debemos (y debimos) resaltar fue que el equipo se encontró por primera vez como un equipo sólido, y que hasta ahora se ha mantenido.

Sí estamos hablando de aquel equipo sólido que se formó, debemos hablar de la cabeza del equipo, ahora mundialista : Ricardo Gareca. Sí, ese mismo que nos había dejado hacía 35 años fuera de un mundial fue el partícipe principal de devolvernos a un equipo que logró creerse el sueño. Claro está que si uno ve las convocatorias desde que asumió el cargo, fue variando hasta un punto en el que se no se movió más y eso nada más es el signo de haber hecho las cosas bien: Encontrar un equipo único, liderado por 23 Guerreros y demostrar que nadie es indispensable en el grupo. No, no intento mentir, ya que si bien, en esta fecha doble se sintió la ausencia de Paolo, el equipo logró mostrar que no depende de nadie. Y con eso le decimos adiós a los mesianismos que solo le han hecho daño a un país que merece ser unido tanto dentro y fuera de la cancha.

Gracias Gareca por este sueño logrado, y el de vos también. Sabemos que el fútbol te tenía una deuda desde el mismo año en el que nosotros nos quedamos fuera; porque por las ironías de la vida, tú también. Gracias por devolvernos a ese equipo que no trabaja en individualidades, sino en una colectividad la cual se ha formado en los dos años de tu gestión en el equipo. Sí, habían varios que pedían tu cabeza luego del 4-3 en el Nacional por perder ante Chile, pero, ¿Quiénes son ellos? ¿Los mismos que ahora te loan?

También debemos agradecer por este pase al mundial logrado a los chicos, esos 23 Guerreros (Y más si contamos los convocados durante esta campaña) que con todas las adversidades que ocurrieron en el camino estuvieron adelante. Esos que defendieron los recuerdos del "verano del 69" en la Bombonera con todo el estadio en contra, esos que lograron romper con la mala racha tanto en Asunción como en la altura de Quito, en un partido en el que logramos bordear por primera vez en años un cupo mundialista; pero sobre todo, allí apareció aquel "mensaje subliminal" 2018 con la celebración de Flores y Carrillo. Sí, estos chicos celebraron como si no hubiera un mañana la clasificación, y está bien. Ellos lograron incluso levantar al hincha más desganado del país. Este hincha volvió a llorar (y no de tristeza); volvió a creer en la selección a tal punto de salir con su camiseta hasta el lugar menos soñado (y políticamente incorrecta), volvió a juntar personas frente a un televisor. Lograron también eliminar las diferencias y problemas (al menos por un momento); pero sobre todo, lograron levantar a un estadio que tembló (literal) con los goles de un equipo que volvió a soñar, y volver a decir luego de 35 años, como la canción de Sardou: "Je vole (sur) l'atlantique" para ir a jugar a Rusia, a ese torneo del cual nunca nos debimos ir. Pero sobre todo, todos los peruanos estamos desde aquel miércoles 15 de noviembre en un sueño, un sueño del que no queremos despertar.

sábado, 28 de octubre de 2017

El SuperBowl de aquel año terminó incluso siendo relegado... por la revolución de la publicidad gracias a Apple (Cinechronicle)
Todo comenzó durante el encuentro de la final del Super Bowl XVIII de 1984. El marcador andaba 28-9 a favor de los Raiders, y los Redskins deciden ir a tiempo muerto al tercer periodo. A continuación, el siguiente comercial cambiaría la historia de los comerciales (y del Super Bowl) para siempre: Hombres caminando hacia una especie de salón de proyección, mientras una mujer heroína busca callar al hombre que hablaba en la pantalla gigante mientras era perseguida, y cuando lo logra lanzando el mazo (mientras el "Gran Hermano" se exaltaba diciendo el famoso "We Shall Prevail!"), los asistentes terminan atónitos mientras en la pantalla mostraba el anuncio: "On January 24, Apple will introduce Macintosh. And you will see why 1984 won't be like "1984"". (En enero 24, Apple introducirá Macintosh. Y verás cómo 1984 no será como "1984). Apple acababa de colocar uno de los comerciales que causaría revuelo en la prensa al finalizar el encuentro y los días siguientes (siendo incluso más relevante que el partido mismo). En pocas palabras, inició la "revolución de la publicidad", terminando por cambiar incluso el sentido de los comerciales hasta ahora. Sin embargo, ¿Cómo inició la revolución?

Ahora, explicar la revolución es necesariamente explicar el origen de todo: Apple Macintosh. La empresa de Steve Jobs buscaba la manera de vender el producto luego de los grandes fracasos que había tenido en ventas con Apple Lisa. La empresa que se encargaría de dar forma a este comercial era la ya famosa Chiat/Day, bajo el mando de Lee Clow, quien en un futuro se convertiría en un gran amigo de Jobs. El tema no quedaría aquí, ya que Apple decidió contratar como director a Ridley Scott (Conocido ese tiempo por su trabajo en Blade Runner) en esta idea de vender el producto y de venderse a su vez como una marca que intentaba mostrar su juventud. Scott y su equipo se dirigirán a grabar a Londres esta idea que incluso la Chiat/Day ya manejaba desde antes de tener a Apple en su equipo. Los extras serían varios skinheads de la zona, y la heroína de este trabajo sería Anja Mayor, una atleta de aquellos tiempos (no tan lejanos).

Tras la realización del comercial, a la junta de Apple dirigida por John Sculley no le cuadró la idea (e incluso se quedaron "aterrados" al mismo), al considerar que el comercial no revela nada del producto y que estaba fuera de sí, debido a que no había un comercial de la época que se asemeje a ella. Apple decidió dejar en manos de Jobs y Wozniak emitir o no el episodio en los dos espacios publicitarios (uno de 30'' y otro de 1') que habían comprado en el Super Bowl. Decidieron vender el espacio de 30 segundos y se quedaron con el de un minuto, que se emitiría en el primer tiempo muerto del tercer periodo, al pagar entre los dos los 800 mil dólares que costaba el anuncio en la CBS. Sin embargo, antes de emitirlo en el Super Bowl, decidieron emitirlo el 31 de Diciembre de 1983 antes de la media noche en una televisora local de Idaho, con el fin de participar en los concursos publicitarios el año siguiente. La curiosidad es que el operador de la TV al finalizar el comercial, termina por llamar a la agencia, preguntando qué era lo que había visto minutos atrás. 

"1984" terminó por mostrarse en televisión durante el partido del Super Bowl XVIII ante más de 98 millones de personas. La prensa habló más sobre el comercial que el partido, TV Guide y Advertising Age alabaron a "1984" como el mejor comercial de todos los tiempos, y el comercial terminó dando un éxito rotundo a la empresa. Apple a los dos días del partido (24 de enero), presenta Apple Macintosh con bombos y platillos, vendiendo más de 72 mil ordenadores a los 100 días (siendo su meta 50 mil) y teniendo grandes colas a las afueras de las tiendas de ordenadores. Si bien Apple logró su objetivo, revolucionó la publicidad al demostrar que no es necesario "vender" de manera directa el producto para lograr captar al público objetivo, y cambió la forma de ver el Super Bowl, debido a que al año siguiente, las demás empresas intentaron imitar con comerciales que parecían extractos de película el éxito obtenido por Apple, el cual se quedó atrás y realizó uno de los comerciales que menos ha pegado en la marca de Cupertino. Sin embargo, la tradición impuesta desde "1984" en 1984, nos demostró que al final el mundo no terminó como la novela de Orwell, sino que logró revolucionar la forma en la que la publicidad tiene que vender en los medios (desde ese tiempo)... hasta la actualidad, sobreviviendo esta forma de promocionar a la ya famosa "Crisis de Marlboro", ocurrida 9 años después de la emisión nacional en Estados Unidos de aquel comercial.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Paolo Guerrero ha colocado a Perú en una fase nueva y que los acerca al mundial luego de 35 años: La repesca (Fuente: El Comercio)

Las cosas pasan por algo, y ¿Por qué no en el mes de los milagros? La selección peruana logró acercarse en esta última fecha doble al mundial tras conseguir un doble empate: Tanto en "La Bombonera" sin goles ante Argentina, y el 1-1 gracias a Paolo que coloca a Perú dentro del posible sueño mundialista, debido a que hay una escala en Wellington y una vuelta tal vez pasajera en casa. La selección peruana demostró que los sueños son posibles al revivir el "verano de 69" y complicarle la vida a Argentina (la cual tuvo que golear a Ecuador en Quito), y que aquel país de poco más de 30 millones (esta cifra será más específica cuando den los resultados del censo de Octubre) tiene nuevos santos a quien pueda creer. Sin embargo, ¿Qué es lo que marcó a la selección en su sueño al mundial?

Sobre esta pregunta, creo que el "breaking point" del cuadro nacional fue aquel 1-0 de Paraguay de Asunción al primer tiempo. Aunque el cuadro de Ricardo Gareca era un equipo que había cambiado al visto siempre en Perú, la forma en la que salieron a ese segundo tiempo y marcar un 4-0 de visita, cambió la mentalidad a pocos y extraños, a hinchas y fanáticos de la selección, a esos once jugadores en la cancha y a los futuros convocados. Y totalmente fue así: Exceptuando el 0-2 de Brasil en Lima de la jornada siguiente, Perú sacó un empate ante Venezuela de visita y tres victorias sucesivas ante Uruguay en el histórico 2-1, en el que remontó un 1-0; el duelo ante Bolivia, por 2-1 en el Estadio Monumental de Lima; y el duelo ante Ecuador, en donde apareció en su mejor segundo tiempo para romper el "maleficio" de no ganar en Quito por primera vez en la historia.  La selección demostró que nos encontramos en este momento de hacer historia a través de un equipo que se consolidó en aquella Copa América Centenario, un equipo sin tanto "renombre" como Pizarro (que no estuvo convocado desde el 2016, pero sí estuvo en la primera fecha ante Colombia en el 2015). Cabe resaltar que tras el final de esta última jornada doble, Perú se queda con el invicto en los últimos seis partidos.

Otro punto a tomar es aquella carga emocional en la que el público se comprometió a dejar en esta última fecha doble. No me importa si hay críticas a esos hinchas, a los que pueden ser tildados como "poseros". Pero un "posero" no se levanta desde poco antes de las 6 de la mañana... o tal vez antes para conseguir un puesto en esa cola virtual para conseguir una entrada. Un "posero" no paga algo más de $300 y se va fuera de su país a ver a su equipo en las últimas filas de un estadio con capacidad menor a los estadios grandes de su país. "Poseros" no son esa gente al que Paolo pidió en el partido de vuelta cuando marcó el 1-1 y metió presión (Aunque lo estaba haciendo al llenar las 48 mil butacas del estadio). Es el momento de volver a necesitar a esa gente, solo 180 minutos más. Tal vez el viaje a Nueva Zelanda sea de 32 horas, o que la diferencia horaria entre Lima y Wellington sea de 16 horas, pero tenemos que ponernos la camiseta, al menos dos veces más.

Volvimos a confiar en este equipo. Así como nos hicieron recordar que aquel "Verano del 69" no sólo fue escrito por Bryan Adams, sino también por aquel equipo que nos llevó a México 70 de la mano de Luis "Cachito" Ramírez, y que tuvo una versión remix gracias a este equipo. El 0-0 ante Argentina revivió cualquier emoción y nos mantuvo con vida hasta la última fecha en estas rondas de eliminatorias por primera vez en 20 años. Reconocimos también que la selección estuvo amparada por esos santos al que nos ponemos a rezar cada día, pero también que tenemos héroes que se ponen la camiseta y a los que algunos los consideramos santos. ¿Qué tal Gallese en la Bombonera cuando se tapó cinco oportunidades claras (y cantadas) de los Argentinos? ¿Qué tal Paolo que nos ha dado la oportunidad de demorarnos un ratito para visitar Wellington, mientras intentamos tomar el vuelo a Rusia? Más que nada, hemos reconocido que tenemos un equipo que deseábamos desde hace años: Que se entiendan entre sí y que logren armar un buen juego. Sí, considero que como se cerró ante Colombia fue una manera "estúpida" (aunque algunos estén a favor), pero hemos hecho mejores finales.

Solo quedan 180 minutos repartidos en las primeras dos semanas de noviembre. Nueva Zelanda va intentar complicarnos las cosas para también obtener el boleto a Rusia, en el primer partido por aquellos lares. Wellington será la primera parada y muchos peruanos están pensando ya en madrugarse debido a la infernal diferencia horaria que nos manda a ver cual a las chicas del voleibol en Seúl 88 (Y que por cierto, durante estas fechas están jugando también su clasificación al mundial de Japón) y tal vez (por qué no) despertar a los vecinos por gritar algún gol de la blanquirroja. La ley de visitante nos acompaña, y tal vez, nos regale ese boleto que nos lo robaron por azares de la diferencia de goles en 1997, pero que lo anhelamos desde hace ya 35 años.