jueves, 7 de febrero de 2019

No se preocupe. The Times-Picayune de Nueva Orleans, yo, (y posiblemente usted también) se pregunte si hubo algo el domingo 3 de febrero (Fuente: The Times-Picayune).


Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-

Si ha venido a leer algún análisis acerca de qué tan grande es la dinastía de los Patriots, no es esta columna. Si ha venido a leer sobre qué tan bueno ha sido el Halftime Show, tampoco es esta columna. O aún mejor, si ha venido leer sobre un análisis de los comerciales, voy a hacérmelas que vi el Kitten Bowl en Hallmark. La verdad es que por qué vamos a hacer una columna del gran juego de Tom Brady cuando no lo fue (y ojo, que no soy un hater de Brady, que de ese punto hablamos hace dos semanas), o mejor aún, analizar la gran ofensiva de los dos equipos, cuando los Pats venían de capa caída desde el duelo ante Kansas City y los Rams clasificaron por un regalo (en un partido, claro está, donde hasta los mismos Saints apoyaron en ese momento). La meta de la columna de esta semana es realmente tampoco analizar el partido desde el punto de vista no defensivo-ofensivo, ni tampoco de las estadísticas (que podría darle a ustedes la impresión que Peyton Manning es mejor que su hermano Eli, obviando aquel duelo de los Broncos ante los Seahawks hace cuatro fatídicos años para los fanáticos de las montañas rocosas), sino desde los factores que han conducido a que la edición 53 del Super Domingo sea considerado uno de los peores de la historia.

El Drake Sports Curse (del cual no pondré la imagen para no salar esta humilde columna) pudo haber salado una final que ya se veía con varios errores desde el punto de vista defensivo como ofensivo. Tom Brady lanzando un balón interceptado en el primer drive era la primera alarma de la cual algo no andaba bien. Luego, los Rams buscaron jugársela en la cuarta oportunidad con ese fake punt que no llegó a nada porque se les acabó el tiempo, provocó que, perdieran una oportunidad de sorprender a los Pats, además de salvarlos, debido a que fácilmente esa jugada podía ser señalada por una false start por parte de los de Nueva Inglaterra. Punt para ese drive, devolución para el equipo con la dinastía más grande en estos momentos.

La única acción de peligro en el primer tiempo fue el comercial de Olay, y ni eso, que en los Teaser salían mejor (Fuente: Olay)
Este hecho se repitió en todo momento del primer tiempo. Creo que la única jugada que tuvo más miedo fue el comercial de Olay que la ofensiva de los Patriots (salvo el field goal). El segundo tiempo llegó como vino, hasta la jugada del field goal de los Rams. Muchos pensamos que esto ya iba a comenzar un partido distinto del que iniciamos a las 6:40 pm ET, pero ya eran alrededor de las 8:40 pm ET y no cambiaba en nada el panorama. Brady consigue un pase largo de 27 yardas a Gronkowski en el último periodo y llegamos al primer redzone de la noche. Sí, parece difícil de leer que sea el "primer redzone del encuentro" y que los "Pats hayan llegado hasta este panorama". Ahora sí el partido parecía el comercial de Olay. Sony Michel no desaprovechó la oportunidad y acarreó a conseguir el único TD del partido. No obstante, los Pats aseguraron el partido tras una intercepción en el siguiente drive, cortesía de Gilmore en la yarda 3. Los Pats ganaron 13-3 y se llevaron el sexto Super Bowl en casi 20 años de Dinastía.

Bien, hemos hecho un corto resumen del partido. Pero, veamos los factores:

1) Los Pats ya no eran los Pats, y ¿Alguien sabe si los Rams se quedaron en Atlanta?:
Quieran o no, los hinchas de los Patriots debieron darse cuenta que los problemas que pasó su equipo en el primer tiempo (2 timeouts quemados en el primer cuarto, un field goal fallado, una intercepción) provino de un equipo que no ha tenido una buena postemporada. Los Pats casi ni jugaron el partido contra los Chargers y contra Kansas City partieron con un motor a medias que les falló en el segundo tiempo. Por otro lado, los Rams pasaron, tal como lo comenté arriba, casi por un regalo, tanto en la defensiva-ofensiva de los Saints, como de aquella interferencia en el pase (como mínimo, porque también cuenta uso ilegal del casco), no cobrada. Los Rams de aquel juego (exceptuando todo lo que pasó allí) no fueron los mismos que llegaron a Atlanta. Estaban completamente desaparecidos

2) No hubo ni juego defensivo ni ofensivo:
"Es que si no marcaron muchos puntos fue por el gran juego defensivo". Soy el primero en desmitificar este comentario. Considero que el partido no fue tan relevante desde el punto de vista defensivo (aunque es importante resaltar hechos como haberle realizado un Sack a Brady luego de dos postemporadas), pero también fue un desastre desde el punto de vista ofensivo: Goff buscaba jugadores que no se encontraban libres, o los acarreos no llegaban a algo más de cuatro yardas. Y Brady igual. Nadie se libra: Las estadísticas de los dos quarterbacks en el primer tiempo nos muestra que nadie pasaba del 60% de pases completados. Brady llegó al fatídico 56,7% de pases completados (el más bajo en un partido importante), y Goff ni hablar: 33,3%. Pocas yardas avanzadas, salvo Brady que conseguía lanzar el balón al MVP Julian Edelman en cada tercera oportunidad. Realmente, Edelman ganó el premio al Jugador Más Valioso de este Super Bowl por el hecho de haber salvado a Brady y a los Pats en el momento que lo requirió, es decir, cada tercera oportunidad.

3) La final pasó "desapercibida":
Esto puede sonar extra-futbolístico, pero influyó tanto en la manera en la que se percibe este duelo, inclusive en la Arena. Los Rams llegaban envuelto en una polémica que llegó al punto de llevar a la Liga ante los tribunales para buscar que los de Nueva Orleans jugaran el Super Domingo. La ciudad del Mardi Gras no perdonó esta injuria contra su ciudad y decidió plantar el boicot más grande en un mercado televisivo desde las Olimpiadas en la Guerra Fría: 51% menos de espectadores que el Super Bowl pasado. Un golpe duro que provocó también el escándalo Kaepernick, que por más que el juego se haya realizado en el marco de la "diversidad cultural" de Atlanta, ha estado presente hasta en la previa del encuentro. Todos estos hechos llevaron a que el rating de la final descienda a menos de 100 millones de personas en Estados Unidos. Tan desapercibido también pasó el Halftime Show de Maroon 5, momento en el que más personas deseaban salir a buscar si su equipo andaba ganando en el Puppy-Kitten Bowl, o estaban viendo la WWE. Así de claro son las cosas.

BONUS) "Al menos sabemos que la Temporada 100 se acerca":
La NFL decidió utilizar como plataforma al Super Bowl para mostrar una previa de la temporada 100 de la liga momentos antes del show del medio tiempo. Con un comercial de dos minutos mostrando a Hall-of-Famers, Pro-Bowlers, Ex jugadores, y a Tom Brady (con aún cinco anillos), fue una de las pocas cosas de esta final que terminó con un saldo positivo para la Liga y con el Hype para los fanáticos.



Ante todo esto esperemos, que todos estos hechos, por el bien de la Liga y de una de las finales más seguidas en el mundo, no se vuelvan a repetir. Aún quedan poco más de 200 días para ajustar algunos cambios y llegar con todo para la temporada 100 de la NFL. No obstante, si usted siente que se ha quedado sin una parte de usted con el final de la temporada, no se preocupe. Este fin de semana llega la Alliance Football.

viernes, 25 de enero de 2019

Fuente: NFL


Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-

Finales de la conferencia Americana 2018. New England Patriots sufre para forzar el juego a tiempo extra ante Kansas City Chiefs. Los famosos Pats sufren para llegar a nuevas oportunidades. Sin embargo, esta historia está por cambiar: Tom Brady consigue un espacio para encontrar a Edelman por el centro y escapa. Tres jugadas después lleva a Nueva Inglaterra a una novena participación en el Super Bowl. Bienvenidos a un momento en la historia.

Thomas Edward Patrick Brady Jr. llega a su novena participación en el Super Bowl, y como es costumbre, iniciaron las críticas al hombre que lidera una de las mejores dinastías en una franquicia de no sólo la NFL, sino también de todos los deportes americanos. El nombre de los New England Patriots se encuentra dentro del club de pocos equipos estadounidenses marcando resultados históricos. Un club en el que podríamos colocar a los Bulls de los noventa, los Roll Tide de esta última década, como también a los Warriors de estos últimos años. No obstante, ¿Hemos visto a alguien calcular los números de Michael Jordan para decir que no podía superar a Shaq en ese mismo periodo de tiempo?, parece que hay gente que aún piensa que los números son más que el juego.

Parece que ese deseo de varia gente en twitter creando hilos de Tom Brady is Overrated,  buscando los numeritos para considerar a Brady como un "favorito de la liga", "suertudo" o "sobrevalorado" llevan a comparaciones absurdas. Comparan el rating de Brady (promediado) con Drew Brees (que en su carrera solo ha llegado a jugar UN Super Bowl). Ahora, ¿Qué tan malos son sus promedios?, veamos uno de ellos:

Super Bowl LI (vs. Falcons): 43/62 Intentos (69,4%), 466 yardas, 2 TD, 1 INT.
Los famosos "Brady is overrated" señalan que aquel duelo fue una simple "cuestión de suerte" para Brady, ya que en nueve minutos le pasó de todo a los Falcons: fumbles, intercepciones y una serie de hechos desafortunados, que terminarían por destruir al equipo de Atlanta. Uno lee eso y se pregunta si realmente vieron el partido o se quedaron en el 28-3. Es más, luego de leer ese hilo de twitter decidí volver a ver el encuentro completo y no caer en el "psicosocial" de Odiemos a los Pats. Mi respuesta fue la siguiente: Tom Brady no tiene suerte. Usted tampoco cuando le apostó a los Falcons. Lo único que Brady tuvo aquella noche fue una serie de jugadas que demostraron que el hombre tenía jerarquía de acuerdo a la experiencia de ya más de 15 temporadas. Recuperar primeras oportunidades en momentos que parecían drives perdidos, buscar al mejor posicionado para lanzar (Amendola o White, por ejemplo) , entre otros hechos muestran que más que suerte, el hombre volvía a resurgir, y de esta manera colocarse en un grupo de privilegiados como John Elway, quien si bien perdió sus primeros dos Super Bowls, regresó para realizar un Back-to-Back en las temporadas del 1998-1999 para darle los primeros trofeos Vince Lombardi a los Broncos.

Finalmente, es importante resaltar que más que "overrated", o "luckily man", Tom Brady muestra la jerarquía en los momentos importantes. Una jerarquía con más de 18 temporadas de experiencia muestra la capacidad de un jugador de actuar tal como lo hizo el domingo pasado salvando al equipo ante los Chiefs, o por qué no, ganando otro Super Bowl. Es por esta razón que si piensa que todo lo que le pasa Brady es suerte, pregúntese por qué no la tuvo en su apuesta.

miércoles, 16 de enero de 2019

Fuente: USA Today

Por Diego Du Pont.- (@diegumdupont)

Enero 18, año 2015. Gillette Stadium, Foxborough, Norfolk, Massachusetts. Los New England Patriots recibían aquel día a los Indianapolis Colts por la clasificación al Super Bowl XLIX en Glendale, Arizona. Muchos de los que seguimos los partidos de aquel domingo que llevaban al juego decisivo, nos quedamos maravillados de lo acontecido en Seattle y la remontada en el último cuarto de los Seahawks para quedarse con el título de la NFC en tiempo extra ante Green Bay por 28-22. Aún faltaba el partido de la tarde-noche por la conferencia de la AFC. Para gran parte de la afición, quieran o no, Nueva Inglaterra era el candidato para llevarse el duelo aquella noche.

El primer periodo para el equipo de los Pats fue una especie de entrenamiento. Dos touchdowns claros, y todo andaba bien. No obstante, en el segundo periodo ocurre algo extraño: D’Qwell Jackson, linebacker de los Colts, intercepta un balón lanzado por Tom Brady cerca a su propia red zone. Lo sintió un poco menos inflado de lo normal, aunque no dijo nada hasta finalizado el encuentro. Sin embargo, hacia el medio tiempo, los árbitros revisaron 11 de los 12 balones utilizados para el encuentro y se dieron con la sorpresa que los balones estaban inflados con dos libras por cuadrado menos de lo normal. Ahora, si buscaban alguna solución para el problema, estaban complicados: Los Pats ganaban por una diferencia considerable de 17-7 hacia el medio tiempo.

Los Pats ganarían aquel duelo por 45-7, y avanzaron al Super Bowl, en donde ganaron a los Seahawks 28-24 en un gran último periodo comandado por Brady a Gronkowski, aunque esa es otra historia. La historia que les he contado en los primeros dos párrafos es el ya famoso Deflategate. Lamentablemente, después de casi cuatro años, los fantasmas de aquella “presión” vuelve a rondar por Nueva Inglaterra. Uno de los árbitros de aquel duelo, y el encargado en revisar el pesaje exacto de aquellos balones será el árbitro principal del duelo entre Patriots y Kansas City. ¿Qué pasa por la mente de la Liga en desear de vuelta, y además, arbitrar uno de los partidos más importantes antes del Super Domingo?

Nadie está negando la calidad arbitral de Clete Blakeman, pero tampoco no podemos hacernos como que “nada pasó aquí”. Sí, Tom Brady fue castigado cuatro semanas sin jugar la liga luego del Deflategate, pero hay algo aquí: La liga ya no puede prestarse más para posibles “rumores” que puedan traer estos sucesos. Por otro lado, ninguno de los árbitros principales del otro infame Tuck Rule en el 2002 volvió a un partido como principal, cuando la regla para muchos fue bien aplicada. No sé si la Liga está haciendo bien en colocar como principal a Blakeman, pero este partido no va a pasar desapercibido en materia arbitral, luego que muchos árbitros se hayan equivocado estas últimas semanas de postemporada de manera repetitiva.

lunes, 7 de enero de 2019

Fuente: NBC

Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-



La temporada regular de la NFL ha llegado a su fin luego de 17 semanas de emoción hasta el último duelo (Los Colts consiguieron su boleto a postemporada venciendo a los Titans en un duelo que si empataban... clasificaba Pittsburgh). Sin embargo, quedaba la duda si la NFL había superado el rating de las transmisiones, las cuales se encontraban en caída libre desde la temporada del 2016, debido a las protestas al himno nacional de los Estados Unidos. Este último miércoles, la liga reveló los datos de los ratings de los partidos de temporada regular de esta temporada. La sorpresa es que a diferencia del año pasado, el porcentaje de audiencia ha aumentado en un 5%, lo que representa que alrededor de 16 millones de personas en Estados Unidos estuvo al menos mirando un partido de NFL regional cada domingo en alguna de las cadenas de la tarde (CBS-FOX). Mientras tanto, en los partidos nacionales (Jueves - Domingo por la noche - Lunes), la cifra puntúa, por ejemplo, entre 19 millones en las retransmisiones del Sunday Night Football en NBC. Pero ante estos datos, ¿Cuáles son los factores que han mejorado los ratings de la NFL?

A diferencia de la temporada del 2016, la liga ha experimentado un cambio televisivo para reducir el tiempo de duración en los encuentros. Un ejemplo de esto es el retiro de una de las 5 tandas comerciales por periodo y el ingreso de anuncios double-box, que a partir de esta temporada se han vuelto mucho más comunes en los double-headers de la tarde, que permite mantener aún (en una pantalla pequeña) las acciones del juego. Sin embargo, el tiempo entre tandas comerciales ha aumentado de un minuto y medio a aproximadamente dos minutos y veinte segundos (pero no se siente este efecto debido a la reducción de tiempo en el juego), pero no solo es esto.

¿Influyeron los partidos? Claro que sí. Y esta ha sido la temporada más emocionante de los últimos años: Los Rams y Chargers haciendo temporadas de ensueño (y atrayendo a más espectadores en el mercado televisivo más grande de la zona oeste), el duelo Mahomes-Brady (ofreciendo uno de los mejores partidos de domingo por la noche en las primeras semanas) en la conferencia Americana, Los Browns regresando del 0-16 y con posibilidades hasta la semana 16 de llegar a playoffs son algunos de los ejemplos que se pueden dar en una temporada que ha alcanzado el récord del número mayor de Touchdowns en una temporada: 1371, a la cual se le puede añadir el de partidos decididos por menos de tres puntos: 71. ¿Y que le interesa al público? Partidos que se decidan hasta el último momento: Broncos-Browns de la semana 15, Redskins-Titans de la 16 y el clásico Cowboys-Giants de la semana 17 son claros ejemplos de este hecho.

Los nuevos jugadores que han llegado a la liga han dado una imagen más de juego ofensivo: La primera temporada completa de Patrick Mahomes (Que si bien ya había jugado la semana 17 del 2017 ante los Broncos, fue su único juego en su primera temporada), Baker Mayfield, que terminó salvando a los Browns y llevar a una temporada aceptable; los Tight Ends Saquon Barkley y Phillip Lindsay, son algunos de los nombres (y en algunos casos Pro-Bowl en su primer año, salvo Lindsay por lesión ante Raiders en la penúltima fecha), han roto récords o se han acercado a los ídolos de la liga, como Tom Brady o el Big Ben Rothlisberger. No obstante, ¿Puede ser que la próxima temporada tengamos nuevamente un aumento en los ratings? La respuesta está en si la Liga mantiene lo hecho esta temporada.

lunes, 31 de diciembre de 2018

Fuente: NFL


Por Diego Du Pont (@diegumdupont):

Los Raiders vencieron en el partido final de la semana 16 en casa a los Denver Broncos por 27-14. Sin embargo, lo más importante de este partido es que posiblemente este sea el último duelo en el que los Raiders jueguen en el Coliseum de Oakland, California (lugar en la que han estado desde su regreso en 1995), para relocalizarse a Las Vegas, que parece actualmente un mercado atractivo para las franquicias de las ligas profesionales estadounidenses. Aún con un futuro incierto, los Raiders podrían quedarse en Oakland hasta el 2019, o relocalizarse a temporalmente dentro del estado de California, o mejor aún: jugar de locales en México o en Londres.

Lo que sí es seguro es que para el 2020 los Raiders jueguen en Las Vegas, en un estadio que actualmente se encuentra en construcción y se espera que esté inaugurado para el inicio de esta temporada, pues para este momento se encuentra construído en un 30%. Ahora, quedarse en Oakland va a ser complicado debido a la demanda que ha realizado la ciudad al equipo por reglas antimonopolio y por la pérdida de dinero que va a significar la reubicación del equipo fuera de la ciudad. Esto ha acarreado que los Raiders no puedan jugar en el Coliseum durante toda la temporada 2019 y tenga que buscar un nuevo lugar a donde moverse para la próxima temporada. Y todo parece que podría irse a San Francisco.

Cuidado con los balones que caigan a la Bahía, ¿eh? (Fuente: NBC)
Hablar de irse a San Francisco se reducen en dos opciones claras: El ya famoso Levi's Stadium y el AT&T Park, el estadio de béisbol de los San Francisco Giants (algo al que estarían acostumbrados los Raiders por asemejarse al Coliseum), pero que ya ha tenido la oportunidad de acoger el San Francisco Bowl del fútbol universitario desde su juego inaugural en el 2002 hasta el 2013. Además de ser hogar del equipo de la Universidad de California en Berkeley en la temporada 2011. Y parece que en este último lugar ya hubo intentos de negociaciones para acomodarse una temporada cerca al mar.
"Hay un interés inicial expresado en explorar la oportunidad de que los Raiders jueguen en el AT&T Park" (Departamento de prensa de los San Francisco Giants a NBC)

Sin embargo, hacer las maletas y cruzar el Bay Bridge no es fácil (Aunque estén a menos de media hora de distancia). Es necesario que el equipo de los Raiders tengan que negociar con los 49ers de San Francisco para obtener un permiso y poder instalarse en la ciudad. Algo que por el momento no han existido negociaciones. No obstante, hay otras opciones a cuales ir. Y es que irse es complicado. Los Chargers lo sufrieron cuando salieron de San Diego a Los Ángeles, y con una base de aficionados furiosos, San Diego podría ser otra opción. Sin embargo, parece que las cosas están más fuera de California.

Y las otras dos opciones ya las revisamos en un artículo de opinión hace unos meses. Es decir, Ciudad de México (ahora sí olvidemos a Monterrey) y Londres. FOX Sports anunció hace unas semanas un posible juego: Mitad de juegos de local en México y otra mitad en Londres (o toda entera en Londres). Sin embargo, la capital del Reino Unido no es una opción primaria para los Raiders, y aunque tampoco podría serlo México, y aunque tenga apoyo en aquel país, hasta hace unos años no la consideraban su casa.
"¿Que si me sentí como en casa? Creo que la gente aquí es muy entusiasta con los Raiders y lo agradecemos, pero cuando viajas cuatro horas y media o cinco, simplemente no es casa" (Jack del Rio, 2017)
Finalmente, los Raiders tienen un deadline para encontrar casa antes de la creación del horario de la próxima temporada: Enero-Febrero de la 2019. Y a estas alturas, los Raiders tienen exactamente 59 días para hallar estadio. ¿Será en California? ¿Será en el extranjero?... Sin embargo, como van las cosas, parece que el partido de nochebuena de la semana pasada ante los Broncos fue el último en Oakland.

miércoles, 26 de diciembre de 2018

En el último show del medio tiempo, Justin Timberlake no pudo convencer a todos los fanáticos (Fuente: NFL)

Por Diego Du Pont (@diegumdupont).-


Uno de los eventos no deportivos más importantes en la final de la National Football League, el ya famoso Super Bowl, es el espectáculo del medio tiempo, la cual desde 1993 reúne a los artistas más conocidos, vibrando cada uno de los estadios cada año durante quince minutos. Artistas de la calidad de los Madonna, Prince, Beyoncé, Bruno Mars o Lady Gaga se han presentado en la última década. Sin embargo, la ausencia de información oficial por parte de la Liga sobre el artista o grupo que se presente en el próximo Super Bowl (LIII) está llevando a muchos a la pregunta de que el famoso evento que reúne a más de 115 millones de personas (solo en Estados Unidos) esté en peligro.

Algo que vamos a dejar en claro, es que por el momento la NFL no volvería a traer a Miami Sound Machine o a las bandas colegiales, sabiendo que el counter-programming, tal como 1992 (e inclusive con FOX en el 2016 mostrando un trailer de X-Files al momento del Halftime Show de Coldplay), puede ser problemático. Si bien la NFL, los últimos años ha logrado enganchar a espectadores que no son fanáticos del fútbol americano (o incluso, hacer cantar a los fanáticos canciones de Katy Perry, en la edición XLIX), parece que perdería este público luego de la negativa de los artistas a las políticas de la NFL, en especial a la de las "arrodilladas" al himno nacional y el posterior despido de Colin Kaepernick.

Kaepernick, el cual no ha vuelto a pisar un campo de NFL desde el año nuevo del 2017. El otrora quarterback de los 49ers saltó a la palestra durante la temporada del 2016 debido a su manera de protestar (arrodillado en la zona de jugadores o sentado en la banca) ante el himno de los Estados Unidos por el maltrato que sufrían las personas de color bajo el accionar policial estadounidense. Este acto fue respaldado por una serie de jugadores, pero también  una serie de críticas, incluida la del presidente americano Donald Trump. No obstante, la NFL estableció esta temporada una norma en la que sanciona a los jugadores que protesten en el campo de juego durante el The Star-Spangled Banner, por lo que deberían quedarse dentro del camerino si deseaban, como protesta.
«¿No les gustaría que estos dueños de los equipos de NFL, cuando ven que alguno de estos jugadores falta al respeto a nuestra bandera, dijera: 'Que saquen a ese [lenguaje soez] del terreno de juego ahora. Está despedido...'» (Donald Trump en Twitter)
En el lado futbolístico, Kaepernick ha intentado establecer negociaciones con varias franquicias, tales como los Broncos, Ravens, o ahora último los Redskins, los cuales al final no han terminado con sus servicios y se ha creado espectro de un posible acuerdo para que no regrese a las canchas. Sin embargo, la prohibición ha creado varios "anticuerpos" a varios grupos quienes consideran que deben ser válidas las protestas, sobre todo, porque la ciudad donde se realizará el Super Bowl, Atlanta, es la cuna de los Atlanta Blues, y sobre todo, los blues están relacionados a la cultura afroamericana. Inclusive la comediante Amy Schumer, ha encabezado un boicot en contra de la NFL, anunciando que no participaría en ningún comercial para la edición de este año e invitó a otros artistas a sumarse a este hecho. Y parece que sí tuvo efecto: En el plano musical, muchos cantantes han declinado la invitación para participar en el Halftime Show. Rihanna anunció oficialmente que no iba a aceptar la invitación de la NFL, aduciendo el tema Kaepernick. Por otro lado, existe una serie de "idas y vueltas" en las negociaciones con Cardi B (las cuales no llegan a un punto clave). Sin embargo, y aún peor es que hasta esta altura de la temporada (finales de diciembre) aún no tengamos claro quién se va a presentar.

La duda surge debido a que a Justin Timberlake fue presentado para amenizar el medio tiempo del Super Bowl pasado a mediados de octubre. Lady Gaga (hace dos años) también fue en el mismo periodo de tiempo, y si quisieramos hablar de demoras en los últimos años sería con Coldplay, quienes fueron anunciados a principios de diciembre. No obstante, si se busca reencontrarse la NFL con artistas para su evento, y evitar retroceder a hechos del pasado (como invitar a Miami Sound Machine o a las bandas Universitarias, como en el Super Bowl I) tiene que buscar cambiar su imagen en medio de una sociedad estadounidense marcado actualmente por la aún discriminación y la no superación de algunos temas del pasado. El balón para el halftime show, ya se encuentra en redzone. No hay que esperar llegar a la cuarta oportunidad.

lunes, 8 de octubre de 2018

Fuente: Getty

Recuerdo que mientras conversaba con un grupo de amigos sobre nuestros favoritos en esta temporada de NFL, llegamos a la conclusión de estar preparados para otra temporada mala de los Cleveland Browns. Una franquicia que ya venía en caída libre, pero que tocó fondo la temporada pasada, al haber alcanzado la marca de 0-16, la peor marca de una franquicia de NFL luego de los Lions de Detroit en el 2008. No obstante, parece que no vimos el futuro que estaba por venir. 

Era la semana uno, y los Browns enfrentaban a los Steelers en los primeros juegos de la temporada. Tras un primer cuarto para el olvido, en el segundo apareció la jerarquía de los Steelers y anotaron el primer touchdown del partido. Ahí, para muchos, el partido iba de lo más normal, pero las cosas cambiaron para el segundo tiempo. Hacia el inicio del tercer periodo, Tyrod Taylor consigue anotar por la vía del touchdown los primeros siete puntos para el equipo. Desde ahí, todo cambió: La ofensiva de los Browns respondió de una manera inimaginable hasta llevarse el último cuarto para forzar el partido a tiempo extra. No obstante, los mismos Browns se quedaron a un field goal, cortesía de TJ Watt. Empero, los Browns olvidarían la marca de 0-16 con aquel empate. 

Si bien cayeron en la segunda jornada ante los Saints en los últimos momentos del último periodo, la franquicia decidió cambiar su futuro al despedir al pateador Zane González por su accionar en los últimos partidos y a Josh Gordon, wide receiver del equipo con gran talento, pero con problemas de abuso de sustancias. El equipo se reforzaría con Antonio Callaway como nuevo WR. Sin embargo, la semana tres cambiaría completamente nuestras perspectivas de juego. 

Semana tres, los Browns jugarían un partido de jueves por la noche ante los Jets. Un partido que para muchos, si se jugaba un domingo pasaría completamente desapercibido. Y empezaba así para los Browns, que hacia el final del segundo cuarto el marcador daba Jets 14-0. Quedaba 1:42 por jugar y Tyrod Taylor recibe una conmoción que lo deja fuera del campo. La era Mayfield estaba por comenzar. 

Baker Mayfield, nacido en 1995, saltó a la palestra hacía unos años en el fútbol americano universitario, en la polémica por su transferencia de Texas Tech a Oklahoma, lo que imposibilitó su participación en su nueva universidad en el 2014 ("Mayfield rule"). En el presente año, fue escogido por el equipo de los Browns en su primera elección, luego de haber obtenido la temporada pasada el Trofeo Heisman, dado a los mejores jugadores del fútbol universitario. Hasta la fecha de aquel encuentro contra los Jets no había acumulado minutos, por lo que era su momento.Y lo fue.

Hacia el tercer periodo, el resultado de 3-14 a favor de los Jets terminó siendo revertido a un 14-14, gracias a dos touchdowns y dos conversiones de dos puntos. Desequilibró a la ofensiva de los Jets y para el último periodo, solo hizo que el cuadro rival sumara tres puntos más a su cuenta. Los Browns sumaron 7 puntos más. Por primera vez en dos años, la franquicia de Cleveland volvía a ganar en la Liga: 635 días y 19 duelos tuvieron que pasar para ver una victoria más de los Browns. Sin embargo, esto fue gracias a Mayfield. El equipo cambió completamente su sistema de juego. Se convirtió desde aquel momento en el quarterback titular del equipo, la noche en la que rompió varios récords: Es el primer quarterback desde 1961 que sale de la banca, recorre más de 200 yardas y lleva a su equipo a la victoria. 

El equipo, si bien, no ganó la semana siguiente, forzó un tiempo extra con el cual casi se lleva un nuevo registro al marcador. Algo que sí ocurrió esta semana: Mayfield conectó 25 de los 43 envíos, marcando un touchdown para la victoria en tiempo extra contra sus archirrivales, los Ravens. Un partido agónico que se definió a través de un defectuoso kick, pero que pasó los palos para la victoria del cuadro de Ohio por 12-9.  La historia está cambiando para los Browns tras la llegada de Mayfield como el nuevo Quarterback del equipo, no obstante ¿Será suficiente para llevar al equipo a romper la racha de 15 temporadas sin llegar a los playoffs?